“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”
Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.
Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.
Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.
A los amigos que se fueron
solo les deseo FELICIDAD.
Un día, un año, diez o más,
pudimos caminar juntos,
compartir momentos inolvidables.
Con más o menos entendimiento.
Con mayor o menor unión.
Tal y como somos cada uno:
Especiales, irrepetibles, genuinos.
Y eso es, precisamente, lo maravilloso,
lo magnífico, de la amistad;
aceptar a cada uno como es
y disfrutar, siendo uno mismo.
Algunos hicieron por mí,
mucho más de lo que hice por ellos.
A otros, tuve la satisfacción
de poderlos ayudar.
A muchos, ni los ayudé ni me ayudaron
pero también compartimos buenos ratos.
Y a todos ellos, por igual,
los consideré MIS AMIGOS.
Porque por todos, en mayor o menor medida,
me he sentido querida
y, de cada uno, algo he aprendido.
Hubo quien fue tanto o más que un hermano,
casi mis propias manos,
en situaciones muy difíciles para mi.
Y reí con ellos y lloré con ellos.
Y celebré con muchos,
lo bueno que recibimos.
Sentí la tristeza de las despedidas.
Unas expresadas y otras no.
Dolor por las separaciones.
Unas las entendí y otras no.
Quizá faltaron explicaciones…
o quizá no.
Y finalmente comprendí que,
para no sufrir,
hay que conocer y amar,
las reglas de este juego que es "vivir".
Todo es temporal, hasta la propia vida.
No es saludable aferrarse a nada ni a nadie.
Hay que abrir las manos, tanto para acoger
como para soltar.
La libertad y la amistad no son incompatibles.
Pero el respeto se reparte por igual
entre ambas.
Cada uno decide, si debe marchar o quedarse.
Y siempre es así. Y así está bien.
Hoy quiero agradecerles el paso por la mía y su recuerdo.
Porque realmente significaron tanto…
Tanto… que sería imposible expresarlo
en unos pocos párrafos.
Vivos aún... o ya no,
a cada uno de ellos,
lo sigo llevando en mi corazón.
Porque los amigos que se fueron,
como los que permanecen conmigo,
siempre serán: MIS AMIGOS
Quiero daros las gracias por el seguimiento que habéis hecho de esta nube y mis gafitas. Por razones personales, he decidido interrumpir el flujo de entradas al blog. En la vida hay que ir dejando de andar algunos caminos e ir abriendo otros, para poder avanzar.
Esta aventura o proyecto, con ínfulas literarias, que inicié el 9 de septiembre del 2014 y que me llenó de ilusión en ese momento, actualmente, a pesar de las 395.101 visitas; que os agradezco enormemente, ya no tiene el sentido que inicialmente tuvo, para mí. Su propósito era dar a conocer algunos de mis relatos, diálogos y poesías, fundamentalmente, y eso ya lo he hecho, para el que haya tenido el interés o la curiosidad de asomarse a ver lo que aquí publicaba. Tengo nuevos escritos, cuya extensión no se adecuan al formato de esta nube. Y en la actualidad quiero también dedicar mi tiempo a otros menesteres, artísticos y personales, con el mismo afán y cariño que abordé este.
Si alguno quiere hacer algún comentario, formular alguna pregunta o enviarme algún tipo de información, puede escribir bajo esta entrada, donde dice “comentarios”. Me llegarán de forma privada. Yo los leeré, responderé a la dirección de correo electrónico -mail-, facebook o cualquier otro contacto que me facilitéis y no los publicaré, si específicamente indicáis que no lo haga.
Espero que vuestra vida sea feliz, saludable, pacífica y próspera. Es posible que más adelante vuelva a mi nube, a mirar desde ella este mundo; que no es del todo redondo pero sí muy hermoso, con estas gafitas que Dios me ha dado, pues no deseo que se desvanezca en el cielo del olvido. Si esto sucediera, espero que sigáis ahí, para poder continuar disfrutando de vuestra presencia y compañía, ya que sin vosotros, la existencia de este blog no hubiera tenido ninguna razón de ser. Pero eso ya formaría parte de otra historia.
Gracias, otra vez, a todos y hasta siempre, amigos.
Nuestro sentir
es un sentir único.
Nuestro sentir
es un palpitar tras otro
y otro más…
Plenos latidos
al unísono.
Gozoso baile
de ondas sentimentales,
con la música del amor,
de fondo,
y la voz del corazón.
Nuestro sentir
es dicha pura.
Es belleza exhalada
acompañada
por violines de locura.
Tan acompasado dueto formamos
que no hay lugar para la duda
ni el ocultamiento.
1-Mira, por allá va laAlegría de la Huerta.
2-¿Por dónde?
1-Por allá.
2-Ah, ya la veo, la del vestido de naranjas y cerezas.
1-Con bordado de hojas frescas, en las cuatro estaciones del año.
2-Y creo que canta todo el día como una col de Bruselas. Y es un primor la chica.
1-Ya lo creo, muy simpática, tiene una sonrisa contagiosa.
2-Pues yo, viniendo para acá, he visto trotar a lo lejos al caballo verde de laEsperanza.
1-Fosforito que es.
2-Ya. Es lo último que va a perder.
1-Desde luego. Mira que es original ese color para un caballo.
2-El caso es que ya de potro apuntaba maneras. Nació siendo amarillo pero por aquello de la mala suerte, se fue volviendo verde.
1-¿Qué me dices?
2-Como te lo cuento de dedo y letra.
1-Pues ahora, ya ves, bien verde y grande.
2-Lo veo, lo veo, ande o no ande.
1-¿Pero trota bien, dices?
2-Ya lo creo. No deja de trotar ni dormido.
1-Sí, ya sé que los caballos duermen de pie.