Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

8 nov 2015

DIME

Dime
qué sientes por mí ahora.

No lo qué sentiste alguna vez
ni lo que sentías hace un rato.
Sino lo que sientes en este instante.

No lo que te gustaría sentir
o lo que yo desearía que sintieras.

¿Qué sientes por mí, ahora?
Dime.

Ángeles Córdoba Tordesillas. ©


Frank Sinatra-Strangers in the night

7 nov 2015

SERÁ TU AMIGA

Desnudo para ti una poesía, de cintura para arriba.
Lo justo para descubrir su frágil corazón.

Se quedará a vivir contigo.
Aprenderá tus costumbres y será leal.
Adoptará la forma de una sonrisa,
cuando te sientas triste o melancólico.
De un hombro, cuando te sientas cansado.
Y si te ve solitario y desmotivado, de una caricia.

Una poesía voladora que te subirá al cielo,
siempre que quieras sentirte como un ángel.

No te pedirá nada a cambio.
Solamente desea acompañarte.
La palabra "amiga" le gusta…
se conformará con serlo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


6 nov 2015

¿QUÉ ES UN HIJO?

Un hijo es el mayor de lo éxitos inmerecidos.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

(Y mi hijo me ha respondido:
Tú me mereces más que yo a ti.
¡¿Veis como es un éxito?!)

Maternidad. Joaquín Sorolla. (23/2/1863 Valencia.-10/8/1923 Madrid)

5 nov 2015

TRAS LA LLUVIA

Y tras la lluvia,
luz rosácea en el cielo
de despedida. 

Ángeles Córdoba Tordesillas  ©


Fotografía del atardecer de hoy, hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

MOISÉS Y SU PROCEDER

Desenfrenado Moisés, con tres dedos de frente y cuatro manos por cuerpo, con los debidos argumentos a su madre, por dejarlo abandonado en aquel cestito en las aguas del Nilo, le leyó la cartilla de la “a” la “z”, una vez hubo secádose del líquido elemento.

—Hijo, ¿quién te ha enseñado a leer si flotabas dentro de un cesto sin maestro ni libro de texto?
—¡Oh mamy blue! hay cosas que son inexplicables, como la contaminación de los mares para los desinformados. He aprendido mucho, durante ese mece que te mece, noche y día, pero no me explico, a pesar de que no soy rencoroso, por qué diantre tuve que terminar así, de cualquier modo, en las aguas de ese Nilo reconocido oficialmente… ¿Acaso no fui hijo deseado?
—Claro que lo fuiste, alma mía, pero la cosas se liaron, como no te podrías hacer una idea formal, y tuve que meterte en ese capacho viejo y feo, y allá que te lancé a las aguas mortales. Pero las madres todo lo que hacemos está bien hecho… Ya lo ves,  aquí estás ahora, sano y salvo, y con directrices como para iniciar recorrido en una empresa propia. Has madurado más que un fruto de verano.
—Ya, mamaíta, pero creo que estoy algo traumatizado por no haber podido tener cerca su regazo y un biberón repleto de alimento lácteo.
—Venga, mi vida, no te hundas ahora fuera de la canasta ya, que nos quedaremos compuestos y sin Tablas de Mandamientos.
—Habré de visitar, tal vez, y no lo digo por complicar más las cosas que uno ama la sencillez y la desnudez -ya acostumbrado a ella-, a un buen especialista en psicología cognitivo-conductual o de la Gestalt que son tan modernos que te despachan en minutos.
—Pero esos son caros…
—Bueno, pues alguno clonado, seguramente más barato.
—Podemos hablarlo, primor, si lo crees necesario. ¿Qué te dice el corazón?
-Mami, el corazón lo dejé flotando sobre las aguas, aprendió a caminar solo, sobre ellas y después también fuera, y me envió un wasap diciendo que llegó a casa tres días antes que yo… ¿no lo ha visto por aquí, acaso?
-¿No me digas que se equivocó de puerta y se fue a la de la vecina de enfrente?… ¡Por todos los dioses! Llevo tres días escuchando la música a todo trapo, con festejo hasta las tantas. Pensé que tenía invitados ingleses o juerguistas… o las dos cosas. A ver ahora quién entra allí a buscarlo… porque a mí, ni una pizca de sal me regala.
—Yo mismo iré a buscar lo que es mío. Espero que ese corazón avanzado no se niegue a regresar a mi lado, que tengo un hueco enorme desde que se liberó del cesto presto y necesito quererla a usted, por ser mi madre.
—Ve, hijo… y vuelve por Navidad. Tendré preparada otra cesta, pero esta vez con turrones, mazapanes, y otros dulces y variedades típicas de la fecha, no temas.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

CONSCIENCIA Y VIDA

Cuanto más consciencia tengo de la muerte,
más amante soy de la vida.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


4 nov 2015

ACURRUCADOS

Acurrucados.
Como amorosas nubes.
En nuestro cielo.

Ángeles Córdoba Tordesillas. ©


Fotografía de Facebook (Las nubes y la naturaleza by Lui San)