Mi niña interior sigue teniendo cuatro años y continúa siendo "abrefácil".
15 días autoconfinada por un ojito "demasiado sensible" que, desde hacía más de dos meses, se sentía dolorido y no podía parar de llorar.
El diagnóstico del especialista me afectó tremendamente, pero estoy siguiendo el tratamiento a rajatabla, con confianza y optimismo. Felizmente, poco a poco va mejorando.
Hay que saber ver. La vista no es solo un sentido; es la capacidad de sentir lo que vemos y, aun así, sea lo que sea, agradecer el poder hacerlo.
Hay que saber mirar más allá de lo que nos pone tristes. Detrás están las respuestas.
Hola.
Ángeles Córdoba Tordesillas
No hay comentarios:
Publicar un comentario