De madrugada
un ángel vuela
hasta aquí.
Es él en mí,
soy yo en él.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
Ángeles Córdoba Tordesillas
“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a
Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.
Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.
Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.
De madrugada
un ángel vuela
hasta aquí.
Es él en mí,
soy yo en él.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
Ayer tuve que acudir a urgencias y me realizaron una pequeñs intervención quirúrgica en un ojo. Todo ha salido bien, pero ahora me toca descansar y seguir a rajatabla el tratamiento de los colirios.
Por este motivo, durante los próximos días reduciré temporalmente la frecuencia de publicación en el blog. En cuanto la vista me lo permita, volveré al ritmo habitual.
¡Gracias por estar siempre ahí y por vuestra comprensión!
Un abrazo.
Ángeles Córdoba Tordesillas
El escenario es perfecto: hay un hermoso decorado. Los actores conocen al detalle el guion, está todo preparado, se produce un silencio extraño tras las bambalinas; los dos protagonistas están a punto de salir a escena e iniciar el primer acto en donde solamente se mirarán despacio.
El público ha traído sus manos al teatro para aplaudir con pasión cuando la obra termine.
Pero no va a haber función.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
Empezar desde cero cada día
en ilusión, en alegría.
Soltar el control y
el condicionamiento.
Dejar atrás los miedos
y empezar de cero a
enamorarnos de la vida,
Dejar que tome las riendas
de nuestro destino
el corazón.
Ángeles Córdoba Tordesillas
Brevemente hoy
ocultará su fulgor
para devolverle
su propia luz,
al Astro Rey,
como un espejo.
Ángeles Córdoba Tordesillas
Será visible de forma total en una amplia franja de España
y como parcial en todo el país.
¿Mar o montaña?
Contigo
Cueva o palacio,
contigo
Cielo o infierno,
contigo.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
También yo tengo mis heridas,
pero en vez de lamerlas constantemente
las dejo cicatrizar en paz.
También tengo mis miedos,
pero intento dejar de sostenerlos
en vez de justificarlos.
También cargo con mis vulnerabilidades
e inseguridades,
y trato de vivir con ellas de la forma
más pacífica posible,
sin exigirle al mundo que camine
de puntillas a mi alrededor.
Quizá sea por tener una visión pragmática
de la existencia,
pues si hay que vivir, se vive
y se vive
implicándose con cada aliento,
como si fuera el último...
nunca se sabe si lo será..
No se puede uno pasar la vida
inmerso en la autocompasión
ni esperando que los demás pidan permiso
hasta para respirar.
Si hay que despedirse del dolor
para quedarse solo con la experiencia,
se hace.
Si hay que sentir,
se siente y se siente con todo
el sentimiento.
Si hay que amar, se ama
y se ama con profundidad,
no se queda uno eternamente flotando
en la superficie.
Porque es el único modo de encontrarle sentido
al presente.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
REFLEXIÓN FINAL
Es peligroso confundir sensibilidad con susceptibilidad; pues no siempre es el alma la que sufre sino simplemente el ego.
No es saludable, psicológicamente hablando, interpretar la empatía de los demás como intentos de control, y la cercanía como intrusión, en vez de como conexión emocional.
Te invito a que esto te sirva de reflexión. A mí me sirve, porque también yo, en muchos momentos, me dejo arrastrar por la sombra del dolor sufrido; y creo que es conveniente, en algún momento, parar y tomar conciencia de que estamos aquí por poco tiempo y cada día no tiene por qué ser la condena del siguiente.