Fantasmas de todos los colores,
misterios, miedos y distancias.
Pero el blanco...ay
también es mancha.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
Ángeles Córdoba Tordesillas
“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a
Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.
Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.
Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.
Fantasmas de todos los colores,
misterios, miedos y distancias.
Pero el blanco...ay
también es mancha.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
Mientras despertaba, esta mañana, ha llegado hasta mí una pregunta como flotando en el aire:
"¿Quién eres tú?"
Inmediatamente he respondido para mí misma:
Yo soy la Paz en mi corazón.
Yo soy Dios dentro de mí.
Sin pretender entrar en filosofía ni en metafísica, pero consciente de la trascendencia que tiene una pregunta así, y siendo este un blog popular cuya pretensión última es la de acompañarte intentando hacer que el rato que dedicas a su lectura sea algo agradable, hoy voy a profundizar en esta experiencia para expresar algo muy personal:
Porque fuera de toda etiqueta, más o menos bonita, que nos adjudican, que nos autoadjudicamos o que nos imponemos, que dice que somos médicos, abogados, ganaderos, escritores, artistas, poetas... más allá de todas ellas, digo, estás tú:
Un ser humano que un día llegó y un día se irá, y lo que trajo es lo mismo que se llevará: ese Dios dentro y esa paz en su corazón.
Ahora, imagina que dos personas se encuentran por primera vez y se presentan de esta manera:
— Yo soy la Paz en mi corazón.
— Yo soy Dios dentro de mí.
¿Qué posibilidad habría de malentendidos, de incomprensiones, de cualquier tipo de conflicto entre estos dos seres humanos, cada uno reconociéndose a sí mismo y reconociendo al otro frente a él?
Mi alma vive en libertad interior ( como siempre digo, tiene libre pensamiento). No se adscribe a ninguna ideología ni creencia más que a la paz de mi corazón y a Dios dentro de mí.
La respuesta a la pregunta de esta mañana ha salido de una forma pura y contundente, des6de lo más profundo de mi ser. No ha dado lugar ni tiempo a que pasara por el filtro de mi mente, probablemente porque todavía se estaba desperezando mientras que mi esencia ya estaba despierta.
Y sí, reconozco que realmente esto es lo que soy, que esa es mi verdadera identidad.
Yo soy la paz en mi corazón, yo soy Dios dentro de mí; todo lo demás es vanidad del ego, todo lo demás es una ilusión temporal.
Y si yo te preguntara hoy: ¿quién eres tú?, ¿qué contestarías?
Me encantaría saberlo.
Ángeles Córdoba Tordesillas
No te hagas esperar.
Nunca llegues tarde... a ti.
La paz aguarda en tu corazón.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
Vídeo hecho con estas gafitas 😎 que Dios me ha dado.
No me agrada lo liviano...
Me encanta que las cosas
c
a
i
g
a
n
por su propio
peso.
Firmado:
La Gravedad
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
Dejar de ganarse el amor a pulso,
porque el que se conquista con esfuerzo
no es amor verdadero.
El amor puro se reconoce en el interior,
comprende y acompaña;
no necesita disolverse en el otro
para que sienta su presencia.
No hay resistencia,
solo atracción,
magnetismo,
seducción profundamente
espiritual.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
Mi alma te escucha a través de las paredes de la tuya.
☆☆☆
En el fondo de tu alma hay un túnel que comunica con la mía.
☆☆☆
Tu alma y la mía son vasos comunicantes.
☆☆☆
Álmame. Almémonos.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
A Amargura le regalaron un trozo de rabia sus enemigos.
Como no sabía qué hacer con ella y era plana, la pintó de colores.
La partió en trocitos pequeños y luego estos los desmenuzó en trocitos más pequeños todavía.
Como Amargura era muy creativa, organizó una fiesta para celebrar que había vencido la rabia y lanzó por el aire todos esos pedacitos diminutos, como si fueran confeti.
Uno de sus amigos invitados a la fiesta le dijo:
"¿Amargura, por qué no te cambias el nombre por otro más apropiado para ti?".
Y se cambió el nombre por Alegría.
Desde entonces todos la conocen por este bonito nombre.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
Reel hecho con estas gafitas que Dios me ha dado 😎 y la colaboración especial de Pollito Picolisto.