Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

6 jul 2026

APERTURA FÁCIL

Mi niña interior sigue teniendo cuatro años y continúa siendo "abrefácil".

​15 días autoconfinada por un ojito "demasiado sensible" que, desde hacía más de dos meses, se sentía dolorido y no podía parar de llorar.

​El diagnóstico del especialista me afectó tremendamente, pero estoy siguiendo el tratamiento a rajatabla, con confianza y optimismo. Felizmente, poco a poco va mejorando.

​Hay que saber ver. La vista no es solo un sentido; es la capacidad de sentir lo que vemos y, aun así, sea lo que sea, agradecer el poder hacerlo. 

Hay que saber mirar más allá de lo que nos pone tristes. Detrás están las respuestas.

Hola.


​Ángeles Córdoba Tordesillas








5 jul 2026

RARA

Esta tarde floto absurda en el ambiente 

como 

el humo de una antigua tasca.

He aprendido a conversar con el silencio 

dentro de esta habitación del olvido 

impertinente.

Allá la sociedad queda sola, inerte,  

desescoltada por mi miedo. 

No soy la rara 

si lo soy no me importa 

cada vez me importa menos...

aunque digan que menos 

es más.


Ángeles Córdoba Tordesillas


Dibujo confinaista 
realizado con estas gafitas que Dios me ha dado.


2 jul 2026

SENTIMIENTOS

"La que manda en mi corazón 

soy yo".

Afirmaba.

Qué gran error...

siendo siempre mi corazón 

el que se impone sobre mí.


Ángeles Córdoba Tordesillas



M

1 jul 2026

TUS CALLES

He visto 


calles llenas de personas y 

personas llenas de calles.


Estas últimas me resultan 

mucho más interesantes. 


¿Cuántas calles tienes?

¿Cuántas avenidas, cuántas plazas?


¿Tienes algún parque donde sentarme 

a observarte y escucharte?


Déjame recorrer todas tus calles. 


Ángeles Córdoba Tordesillas










30 jun 2026

TENEMOS QUE HABLAR: EL REGRESO

​A partir de hoy, 30/06/2026, retomaré mi actividad en este blog.

​Espero que esta nueva etapa sea tan fructífera en mis creaciones como satisfactoria para vosotros.

​Muchísimas gracias por continuar siguiendo esta surrealista nube suspendida entre el cielo y la tierra. Mis mejores deseos para vuestra vida.

​Os envío un abrazo afectuoso a cada uno de los que me leéis habitualmente.

Mis gafitas os saludan,

Ángeles Córdoba Tordesillas


Nota sobre la canción:
Letra de Ángeles Córdoba Tordesillas. 
Música y voz generadas por inteligencia artificial.

27 jun 2026

EL EQUIPO

He formado un equipo de vida con mis cinco sentidos, adjudicándome el papel de entrenadora. Sé que entraña dificultad, pues siempre han sido bastante anárquicos y todos han pasado, o están pasando, por baches, pero cuando alguno flaquea, ahí estamos los demás al quite para apoyarlo.

​En estos momentos, es uno de mis ojitos el que necesita un cuidado especial. Ahora que se enfrenta a un tratamiento médico exigente, todos le animamos diciendo: «¡Vamos, pequeño, que el equipo te necesita!». Y él sonríe porque, aunque a veces lo hayamos rechazado por su falta de visión, ahora sabe que es imprescindible y se siente querido y comprendido.

​Le repetimos: «¡Vamos, pequeño, que somos un equipo singular! Lo estás haciendo muy bien y verás cómo entre todos conseguimos que salgas adelante». Y esto lo veo con claridad.

​Siempre hemos intentado practicar el deporte de la vida con la mayor honestidad posible. Y aunque el resultado haya sido bueno, malo o regular, nunca nos hemos sentido perdedores; porque entendemos que en cada partido el rival no es un contrario, sino un compañero. Al fin y al cabo, los sentidos están para conectarnos con el mundo y con los demás.

​Se trata de jugar sin juzgar, entendiendo que cada uno tiene sus propias reglas y su propia visión del juego. Hay que tener buen ojo para captar lo que es realmente importante y conseguir que ni la realidad ni el juego de los demás golpeen nuestros sentidos. Al final, esto no consiste en ganar a toda costa, sino en no perderse en el intento.

​Y quizá no seamos un buen equipo a la vista de la mayoría, pero somos un equipo bueno.

Ángeles Córdoba Tordesillas


Imagen generada por inteligente artificial 
bajo mis instrucciones.