Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

29 oct 2026

EL MISTICISMO DEL AMOR

Dejar de ganarse el amor a pulso,

porque el que se conquista con esfuerzo

no es amor verdadero.

​

El amor puro se reconoce en el interior,

comprende y acompaña;

no necesita diluirse en el otro

para sentir su presencia.

​

No hay resistencia,

solo atracción,

magnetismo,

seducción profundamente 

espiritual.


Ángeles Córdoba Tordesillas ​© 


Reel hecho con estas gráficas que Dios me ha dado. 😎

28 oct 2026

DE ALMA A ALMA

Mi alma te escucha a través de las paredes de la tuya.

☆☆☆

En el fondo de tu alma hay un túnel que comunica con la mía.

☆☆☆

Tu alma y la mía son vasos comunicantes.

☆☆☆

Álmame. Almémonos.


Ángeles Córdoba Tordesillas ​© 



Reel hecho con estas gafitas que Dios me ha dado 😎 y con toda mi alma 😃.


26 oct 2026

LA RABIA COMO MATERIA PRIMA

A Amargura le regalaron un trozo de rabia sus enemigos.

​Como no sabía qué hacer con ella y era plana, la pintó de colores.

​La partió en trocitos pequeños y luego estos los desmenuzó en trocitos más pequeños todavía.

​Como Amargura era muy creativa, organizó una fiesta para celebrar que había vencido la rabia y lanzó por el aire todos esos pedacitos diminutos, como si fueran confeti.

​Uno de sus amigos invitados a la fiesta le dijo:

​"¿Amargura, por qué no te cambias el nombre por otro más apropiado para ti?".

​Y se cambió el nombre por Alegría.

​Desde entonces todos la conocen por este bonito nombre.

​

Ángeles Córdoba Tordesillas ​©


Reel hecho con estas gafitas que Dios me ha dado 😎 y la colaboración especial de Pollito Picolisto.

25 oct 2026

UN AMOR DE CARNE Y HUESO

Hay amores que se viven 

por dentro 

Que se sueñan toda una vida 

en silencio.

Que se pide a Dios que se conviertan 

en carne y hueso.

Y un día

cuando ya no lo buscas 

lo tienes frente a ti.

Y tu corazón lo reconoce y te dice: 

"mira, ya está ahí".

Solo queda esperar que ese amor 

también te reconozca.


☆Voy a darte más besos 

que estrellas tiene el cielo.


Ángeles Córdoba Tordesillas


"Solo si me miras me ilumino"
Dijo la luna al sol.


21 oct 2026

FUGA POR EXCESO DE PRESIÓN

 Le gotea el amor.


Por el día, 

con el ruido del mundo,

casi no se oye.


Pero por la noche...


Ángeles Córdoba Tordesillas ​© 




16 oct 2026

DIÁLOGO DE DOS CORAZONES HERIDOS

Un corazón herido le preguntó a otro corazón herido:

—¿Por qué me miras así?

—Así... ¿cómo?

—Como asustado 

—Es que tengo miedo a que me hagas daño.

—Y yo tengo miedo a que me lo hagas tú...

—Entonces, ¿qué haces frente a mí?

—Porque también te amo.

—Y yo te amo a ti...

— ¿Y qué hacemos para poder estar juntos?

—Desasustarnos.

—¿Y cómo se hace eso?

—Pues amándonos a pesar del miedo. Cuanto más amor nos demos, más pronto desaparecerá.

—Y podremos volver a latir en paz...

—Seguro que sí: el amor es la energía más sanadora del universo.


Ángeles Córdoba Tordesillas ​© 


            Rod Stewart & Amy Belle – I Don't Want to Talk About It.

15 oct 2026

EL «IMPERFECCIONISMO ILUSTRADO»

Hace muchos años era una persona perfeccionista; dedicaba mucho tiempo y esfuerzo a hacer las cosas de forma impecable. Supongo que sentía una gran necesidad de demostrar a los demás mi valor personal, hasta que comprendí que el valor intrínseco de una persona no depende del juicio de los demás ni de agradar más o menos. 

Entendí que nada de lo que hiciera —por muy perfecto que pareciera el resultado— iba a hacer que las personas a las que quería me quisieran más, ni que las que no me querían comenzaran a hacerlo.

​Mi severa discapacidad visual me ayudó a rendirme a la evidencia: jamás lograría resultados óptimos en diferentes actividades y áreas de la vida por mucho que me esmerase. Pero rendirse a la evidencia no significa darse por vencida; significó simplemente dejar de luchar contra lo imposible y liberarme de esa exigencia absurda.

​Hoy me doy cuenta de que, si eres como eres, terminas por defraudar a las personas, sencillamente porque es imposible estar a la altura de las ideas que nos formamos unas de otras. 

Tenemos la tendencia a idealizar a la gente, y en mi caso, sé que antes o después se desmoronan esas expectativas poco realistas, simplemente porque soy como soy, con mis luces y mis sombras, pero no puedo ni quiero fingir. 

Podría intentar responder a la imagen que cada cual proyecta en mí, pero eso significaría traicionarme y renunciar a mi forma de ser genuina. Incluso admito que de forma inconsciente he llegado a buscar esa decepción, provocando situaciones confusas, que imagino necesitaba para comprobar si, una vez bajada de ese posible "pedestal", eran capaces de quererme por quien soy realmente.

​Soy muy consciente de mis múltiples defectos y he aprendido a aceptarlos, tal vez porque la vida me ha demostrado que no hay otro camino. Cometo errores todos los días; de hecho, la imperfección y la emoción son probablemente lo que mejor me definen. Se me olvidan cosas cotidianas, me equivoco y fallo como cualquiera, ¿y qué? 

Eso no significa que me conforme con hacer las cosas de cualquier manera; intento hacerlas bien, especialmente en lo que concierne a las relaciones personales, por el profundo respeto que siento hacia los demás.

​Cuando se tiene un corazón sensible, a pesar de que algunas personas puedan abusar de ello, resulta difícil renunciar a sentir o esconderse tras una coraza de frialdad o indiferencia estratégica. Sencillamente, soy un ser humano como tú. 

Y los errores cometidos y las experiencias vividas no me anclan en el rencor, sino que suponen lecciones valiosas para la vida.

​Dicho esto, en estos tiempos presentes en los que tanta gente busca parecer perfecta —y en los que la inteligencia artificial parece serlo al menos en sus procesos y respuestas—, yo reclamo mi derecho a la imperfección y me enorgullezco de ella. 

Porque la perfección que nunca dececciona solo le pertenece a Dios, y así debe ser. Por debajo de Él, todo lo demás: inteligencias naturales, artificiales o híbridos de cualquier índole. Al fin y al cabo, los humanos somos seres imperfectos, buscándonos a nosotros mismos y, repito, aprendiendo a vivir.


Ángeles Córdoba Tordesillas ​©


EL «IMPERFECCIONISMO»