Aquí vengo...
a mirarte con la boca,
a besarte con los ojos,
a sentirte con el cuerpo.
Soy tu recuerdo.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
Ángeles Córdoba Tordesillas
“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a
Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.
Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.
Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.
Aquí vengo...
a mirarte con la boca,
a besarte con los ojos,
a sentirte con el cuerpo.
Soy tu recuerdo.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
—Después de obtener mi último título universitario, me encantaría estudiar medicina, pero no sé... realmente no sé si estoy a tiempo.
—Tú verás, son las 5 de la tarde...
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
—Adiós.
—?
—Me voy de tu vida.
—¿Adónde?
—A la mía.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
☆Cuando amar a otro u otro significa dejar de amarte (desamarte) a ti.
No siempre las cosas cambian
de la noche a la mañana.
Algunas veces cambian
de la mañana a la noche. 👌
¡Abraza la esperanza! 💚
Mis gafitas 😎 y yo te deseamos:
¡Feliz octubre! 🫶🫶🫶
Ángeles Córdoba Tordesillas
Estos dos personajes: 'El hombre minúsculo" y "La mujer minúscula" son de los primeros que creé para Instagram.
Siempre se cruzaban ellos, pero nunca sus palabras... hasta que un día me decidí. Pensé que en algún momento tendrían que interactuar y les puse algunos bocadillos con comentarios breves.
En realidad conozco su historia completa—mejor que ellos mismos—, desde el origen hasta el final, aunque todavía no la haya escrito.
Es curioso, pero cuando una se dedica a inventar personajes e historias, se siente un poquito como jugar a ser Dios. En la vida real no se pueden controlar los acontecimientos, pero resulta emocionante descubrir cómo sí es posible hacerlo en la ficción.
Hoy los he recordado y he querido compartirlos con vosotros.
Les tengo un cariño especial y hacía tiempo que no publicaba nada sobre ellos. Y lo que también me sorprende es ese afecto que se les toma a los personajes que se crean; a pesar de sus imperfecciones —que se perciben mucho mejor con el paso del tiempo— o quizá precisamente por eso.
Ojalá os gusten.
Saludos cariñosos.
Ángeles Córdoba Tordesillas
No siento que tenga nada que perdonar ni guardo rencor a nadie. Mantener resentimiento sería seguir amarrada a quien me dañó, y yo elijo la libertad.
Por eso, cuando alguien me hace daño, simplemente me distancio. Puedo rechazar una acción, pero no me corresponde juzgar a la persona: cada cual actúa según su propia conciencia y en función del momento en el que se encuentre de su proceso evolutivo individual, y yo decido seguir mi camino en paz.
UNIDOS O ATADOS
El amor es un vínculo que une
el rencor, una soga que ata.
Tú decides.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
El deseo es
el grito de la mente.
El anhelo,
el susurro
del corazón.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©