La flor no corre tras la abeja.
El Ser florece.
La abeja correcta
se acercará
y libará su néctar.
Ángeles Córdoba Tordesillas
“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a
Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.
Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.
Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.
La flor no corre tras la abeja.
El Ser florece.
La abeja correcta
se acercará
y libará su néctar.
Ángeles Córdoba Tordesillas
Empezar desde cero cada día
en ilusión, en alegría.
Soltar el control y
el condicionamiento.
Dejar atrás los miedos
y empezar de cero a
enamorarnos de la vida,
Dejar que tome las riendas
de nuestro destino
el corazón.
Ángeles Córdoba Tordesillas
Ni máscaras
ni validación externa.
No es importante ser
importante para el mundo,
mientras seas importante
para Dios
y para ti.
Lo que somos no se busca
fuera.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©