“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a
Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.
Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.
Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.
19 jul 2017
ESTO SÍ QUE ES AMOR
Te respeto aunque no siempre esté de acuerdo con lo que haces.
Me esfuerzo, créeme, por entender lo que tratas de expresar.
E intento comprenderte, sin hacerte demasiadas preguntas.
¿Cariño, con quién hablas?
Con el gato… Tú a lo tuyo.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
6 nov 2016
JONÁS, DELINCUENTE HABITUAL
-¿Cuáles?...
-No se haga el tonto- Dijo el profesional, señalando el queso, mientras el arrestado miraba para otro lado, jugando al despiste.
–Hummm... ¿no es un queso gruyere?- Preguntó el que había sido detenido ya anteriormente por varios delitos parecidos.
-No. Los agujeros se han hecho después del queso.
-Pues ni idea.
-Observe bien estas señales, de dos dientecitos, que alguien ha clavado en él, con intenciones asesinas, sin duda, ¿no le recuerdan a otros, familiares, tal vez vistos en su espejo?
-Déjeme pensar, déjeme pensar... No, para nada. Es la primera vez que los veo.
-¡Tendrá poca vergüenza o ninguna! ¡Muéstreme los suyos, ahora mismo!- Exhortó el felino, sagazmente.
Pero aprovechando una compleja contorsión que realizó, para estirar su columna vertebral, ¡zas!, el ratoncito se escabulló entre sus patas y se coló de nuevo en la ratonera.
-¡Ya me la ha vuelto a dar con queso, maldita sea! Es tremendo este Jonás “delincuente habitual”. Mucho peor todavía que el Ratoncito Pérez;al menos éste a cambio deja alguna moneda pero entre el uno y el otro me tienen aterrorizado al barrio entero, con sus innumerables hurtos nocturnos. No sé qué voy a hacer con ellos. Iré a tomar mi ración de comida diaria con un poquito de agua, mientras lo pienso. Y no se le tragará una ballena, no, al tal Jonás… Grrrr.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
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| SE BUSCA. Jonás, delincuente habitual. (Ilustración mal hecha, por estas gafitas que Dios me ha dado) |

