Desde mi nube y con gafitas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

4 nov 2015

ACURRUCADOS

Acurrucados.
Como amorosas nubes.
En nuestro cielo.

Ángeles Córdoba Tordesillas. ©


Fotografía de Facebook (Las nubes y la naturaleza by Lui San)

4 comentarios:

  1. Que nubarrón y que preciosa foto con el arco iris surcando el cielo. Pero imagino tu nube más diáfana, más blanca, más acogedora, buena para acurrucarse en ella.

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    1. Esta nube es blanca y diáfana, como tú dices, Manolo, pero en esta ocasión he querido elegir una foto que me parecía más adecuada para ilustrar el haiku.
      Gracias por tu comentario.

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  2. Que preciosidad.Me ha encantado.Bravoooooo¡

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    1. Ya sabes que lo poco gusta y lo mucho cansa, Celia. O al menos eso dicen. Hay que combinar relatos con poemitas para que nadie se canse. Gracias por expresar tu agrado.

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