Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

3 abr 2015

EL HOGAR

Estoy donde está mi corazón.
Mi hogar eres tú.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

2 abr 2015

REUNIÓN URGENTE DE ARDILLAS

Comida improvisada con las de su especie.
La ardillita lista necesitaba consultar porqué razón parece que se vuelve tonta por la noche y llega a cometer graves errores. ¿Su juicio se nubla por la falta de descanso y el exceso de actividad?
-Los esciuromorfos nos asustamos con facilidad, nuestro corazón es frágil y no soporta el sufrimiento, así que ante alguna señal confusa, sentimos la imperiosa necesidad de huir. -Le ha explicado la mayor de las ardillas- Podemos desarrollar estrategias varias para adaptarnos a temperaturas extremas… del calor más intenso a las más gélidas. Pero antes de cambiar de hábitat, asegúrate bien de que algo que ves en blanco y negro, realmente lo es. La sensibilidad es algo muy positivo si sabemos utilizarla. Recuerda que somos de los pocos animales que podemos ver las cosas en color. Y esto siempre es un privilegio.
-Gracias. Así lo haré.-Le ha dicho la ardillita lista que lo era. Y le ha dado las gracias, educadamente.
Buen provecho a todas.


Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía de su autor.

MIL TROCITOS

Conocí a un ángel
que voló en mil trocitos
y cada trocito en mil pedazos.
Un millón de trocitos
vuelan por alguna
parte…

¿Son estrellas, mami?
Sí, hijo, son estrellas fugaces.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Eros Ramazzotti-Un ángel como el sol tú eres

CAMINO ADELANTE

Toda experiencia encierra
una promesa cierta de aprendizaje,
más o menos práctica.
En amores,
quizá no al instante.
Cuántas venturas y desventuras
se pueden encontrar
en los surcos
de las ilusiones nuevas.
A jirones, un corazón
aún esperanzado,
subiose a un carromato
cargado de palabras
hermosas, preciadas
y contenía las frases
que quería escuchar.
Venía cansado del pasado
y caminar apenas podía.
Yo te llevo,
le dijo aquél que lo conducía.
Muchos kilómetros han hecho,
ni prestados ni devueltos,
con acompasados latidos.
Los axiomas no dan consuelo
a los desconsolados.
Buen viaje,
si no compartimos destino.
Puedo bajarme aquí…
y seguir camino adelante.
Siempre uno está dispuesto
para las despedidas.
Y aún,
andar solo, puedo.
Al camino... no le temo.

Ángel C.T. 2014

Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

PLAGIANDO A BÉCQUER

Por una mirada un mundo…
Por una sonrisa… un cielo
¿Y por un verso?
Yo no sé que rima te daría por un verso…


Ángel C. T. 2015


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

1 abr 2015

TESTIGO PRESENCIAL

-¿Qué hacemos con ella?
-Dejadla libre. No brilla por su ausencia…


Ángel C. T. 2015


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

ESOS VIRUS EXTRAÑOS...

-Doctor, me pica la curiosidad, sobre todo por la noche.
-¿Por la noche?
-Por la noche, he dicho. Durante todo el día, completito, pero por la noche más.
-Lo primero, procure no rascarse… lo pondrá peor.
-Ya. Lo he intentado… pero es complicado. Me pica bastante. Llega a producirme una gran irritación, a flor de piel. Especialmente en las narices y en las orejas.
-¿No será que tiene la mosca detrás de la oreja y que algo le da en la nariz?
-Puede ser…
-¿Está casado y su mujer se la pega con otro?
-Sospecho que sí…
-Será algún virus extraño, tal vez tropical… Está propagándose bastante últimamente. La mía también lo ha pillado, la pobre... Y el picor se lo produce al de al lado. De momento no hay vacuna. 
-¿Algún remedio eficaz, que pueda recomendarme?
-No abandone el domicilio conyugal, por si las moscas… no pudieran seguirlo, sobre todo si ha procreado usted… y esta pomadita de confianza, que se “me” la unta como es debido y hasta que se disuelva el picor. Cuidado con preguntas inoportunas, no vaya a complicar más las cosas.
-¿Y con eso se me pasará el picor, doctor?
-Esperemos que al menos, sea más llevadero… Dele una oportunidad o dos…
A veces tiene buen arreglo. Y con buena voluntad… ahora le extiendo la receta. La pomada, no.


Ángel C. T. ©2015