Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

7 abr 2015

DESTINO CIERTO

Un poemita salió volando
sin alas, por los aires,
disfrazado de cometa desmadrada,
hacia un destino incierto
o a las playas de Tulum.

Impulsada por un sentimiento,
por si el viento dejara de soplar,
de un amor grande e intenso
que llamamos recíproco.
(Para hijo, el nombre no es feo...
sí, hay otros más bonitos)

Allí llegó, a eso de la media tarde,
para despedir al sol contigo
y acompañarte
en paseo romántico por las orillas...
de aquellas aguas transparentes
y formidables.

Con las olas se enredó
mientras la mirabas...
¿Supiste leer en ella
estas palabras?

Ángel C. T. 2015


Fotografía, prestada, de la Playa del Carmen. Se le devolverá a su autor si lo desea. 

FETICHISTA Y LISTA

Fetichista dices.
Feti-chiste, de tu parte.
Feti-chistosa, no me tosas.
"Fetichosa", y dichosa, no me estorbas.
Volemos o transplantemos un árbol de mediana estatura
y hojas multicolores… que me mola.
De buena gana
y por la mañana temprano, salgamos.
Por las nubes nos andamos
pero no por las ramas.
Si has nacido en jueves, somos tocayas.
Y por otra parte… partamos…
Sol radiante, mariposas al volante
y las lunas de los cristales.

(Dedicado a Olivia Malva)

Ángel C. T.´


LOCOCADIO

Se quiso hacer un transistor con unas manillas de reloj antiguo y unas patatas fritas rancias. Nadie pensó que le faltase un tornillo… a aquella radio… ni que fuera peligroso, pero…

Los días de visita, hay mucho ajetreo en el frenopático. Él se sienta junto a la ventana a mirar el patio. Dos árboles le miran inquisitivamente. Ya les ha tomado cariño, sin embargo. Enseguida, doña amapola le guiña el ojito presumida, no pierde el tiempo, sabe que los pétalos preciosos caen pronto… Hummm… ¿qué querrá ésta ahora?, se pregunta.

-Lástima que no vino nadie a verle esta tarde, Leocadio.
-Pues si hubieran venido no hubiera podido atenderles como se merecieran. He estado muy ocupado con los cactus del jardín y con una enredadera pordiosera… Perdón, esta noche no duermo solo. La amapola no quiere medicación, gracias. Tráiganme una merecida enagua... para mi niña.
-Bien, señor, usted manda. Le llevaremos también una botella de cava, antes de que suban el precio, si acaso se independizase Cataluña… y unas fresas con nata en la suite nupcial.
-No se moleste. Mi amapola es abstemia y yo, ya sabe… no puedo mezclar alcohol y psicofármacos… Estoy pirado pero no soy idiota, sor Discusión. No me siga la onda como a los locos. Bona nit. 
-Soy árbol, de rama de filosofía y letras, sor para usted cuando diga.-Consintió el árbol, por no discutir.  
-No perdamos ni un minuto más, amor, me quedan tres pétalos consentidos. Ahora o nunca -Dijo la amapola.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado a una amapola abandonada en medio de la calle y aún viva.

6 abr 2015

SOLOS

Otra vez solos
y con nuestros anhelos
el campo y yo.

Ángel C. T.

Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.
 

5 abr 2015

URGENTE Y SIN PRECEDENTES

-Con la dichosa astenia me siento algo floja… Necesitaría un abrazo reparador, como de película de amor, fuerte pero que no me rompa el corazón…

-Si te va bien un abrazo de reparto inmediato, te lo envío urgente y certificado vía virtual o por Mensib S.L., que están en plena forma, también en primavera. Mañana a primera hora lo tendrías llamando a la puerta de tu casa a portes debidos y con todo el cariño. Si lo deseas de grandes dimensiones, habrá que calcular el cubicaje…

-Envíamelo de inmediato. Sí, que sea grande y con respeto. Anota bien mi dirección que uno de esos no tiene precedentes, no vaya a ser que le llegue a la vecina de enfrente que no se lo merece.  ¿Mañana mismo, dices?

-Mañana mismo. Cuenta con ello y cuéntalo a quien quieras… Están las 24 h. y respiran mientras. Acuérdate de firmar el albarán.

-Si la astenia me deja…

Ángel C. T. © 2015

AVISO DE ALLANAMIENTO DE MORADA

Hola. Quería informar de que hay dos gusanos haciendo bricolaje con pasamanería en mi casa. No es un cortijo no, es un asunto de importancia... y con tejado de pizarra,sí... Ya ves tú qué tendrá eso que ver. ¿Que de dónde son?... Espere, se lo preguntó. ¿De dónde son ustedes?... Dicen que de otro planeta ¿De cuál, si puede saberse? Del planeta Youtube... y que ya tienen no sé cuántas miles de visitas en tres meses. ¿Que les dé la enhorabuena? Eso... ¡y a mí que me zurzan!... con su pasamanería de seda natural. No, no sé ni por dónde han entrado ni cómo deshacerme de ellos. ¿Cómo dice?... ¿que son virtuales?

Ángeles Córdoba Tordesillas © 2015

3 abr 2015

EL TELETRANSPORTADOR

Hace unos cuantos días, me acerqué a la tienda de chinos que hay cerca de mi casa, pues me hacia falta un carro para traer la compra. Pregunté, al que estaba en un mostrador al lado de la entrada, si vendían este artículo. Rápidamente asintió con la cabeza y llamó a un ayudante para que me llevara hasta él:

-Enseña calito a la señola.-Y en un abrir y cerrar de ojos, el compañero me llevó al pasillo donde estaban los calitos (perdón, todo se pega menos la hermosura), los carritos. Pero descuida que entre ellos se entienden perfectamente.

Me he percatado de que los chinos a pesar de tener esa pasmosa lucidez mental y una sabiduría milenaria en medicina natural, están in alvis, en lo que se refiere a calitos para la compla. Pero se les perdona, porque tienen tal capacidad de trabajo y agilidad numérica para hacer los cálculos-y no me refiero a los del riñón, sino a los matemáticos- a la hora de cobrar, que lo compensan… Es el único súper en donde se tarda menos en pagar que en comprar.

Como era muy barato no tuve que pensármelo mucho. Así que me fui con el calito tan contenta, y a los pocos días, como era de esperar por la escasa calidad del material, se rompió, es lo que tiene andar contando los euros con deditos cortos,  y me volví a encontrar en la penosa situación de carecer de este medio de transporte de productos para el hogar, tan necesario.

El caso es que habiéndome durado ese calito nada y menos, pues no aguantó mucho peso, comencé a hacer cábalas para averiguar si conseguirían llegarme mis ahorrillos para comprar un segundo. Es que con los carros de la compra pasa como con los coches, nunca son una inversión, en cuanto lo adquieres, ya puedes ponerlo en venta al día siguiente que el precio no será el mismo… por lo menos habrá descendido un 30 %. Bueno, me parece que este no es el tema. Continuando con esta sorprendente historia:

No tuve más remedio que acudir al mercadillo del pueblo y preguntar si alguien vendía calitos de la compla. Huy, ¿no te digo?... Se me ha pegado el acento. Es que los acentos se me pegan rápido, no es el caso de los puntos y comas que se me resisten un poco más. Carritos de la compra, quería decir, como seguro habrás comprendido.

Unos vendedores, me enseñaron uno que tenían guardado en una furgoneta y para mi felicidad, fue todo un descubrimiento. ¡Era un teletransportador superguay y supersónico! ¡Qué alegría experimenté! Había estado, hacía tiempo ya, buscando, por todas partes, incluso a través de Internet, a ver en qué tipo de establecimiento podía encontrar teletransportadores supersónicos y superguays. En tres ocasiones, si no recuerdo mal, fui a diferentes tiendas, preguntando si tenían carritos teletransportadores, de este tipo, y no había conseguido encontrar ninguno. No, no, tenemos, me decían en un lado y en otro. En unos sitios tenían supersónicos, en otros superguays pero supersórnicos y superguays, junto, imposible. Vamos que es de esas cosas que, o te las encuentras por casualidad en algún rastrillo o no te molestes en buscarlo, ya te lo aviso.

El caso es que ¿quién me iba a decir que en un carrito de la compra iba a poder teletransportarme?… Parece increíble, ya lo sé. Ahora hago la compra mucho más rápido, como podréis suponer. Sólo tengo que entrar en el carrito, agacharme, echar la solapa desde mi casa, ya con los zapatos puestos y el dinero en el bolsillo, con las llaves y un paquete de clínex (eso que no falte nunca, por dios) y en décimas de segundos estoy en la puerta del supermercado. Compro, me introduzco en el carrito y de vuelta a casa.  En pocos minutos resuelto el asunto de llenar la despensa y el frigorífico.

Lo que más me entretiene, como os podéis suponer es pagar. Esas colas que se forman sí o sí, que parece que tendrías que haber pedido la vez en la prehistoria, para que te llegue el turno en la actualidad. Da igual que haya mucha o poca gente. Si hay mucha porque están todas las cajas abarrotadas y si hay pocas porque prescinden de vari@s cajer@s, con lo cual se quedan solamente dos cajas funcionando, con sus dos hermosas colas, coleando…  valga la redundancia. Además de que siempre, siempre, me coloco en la caja más lenta. Tengo una especie de talento natural para ello. Pero bueno, menos mal que el tiempo que pierdo por un lado lo gano por otro.

Tengo más aventuras que contar, con mi teletransportador superguay y supersónico
pero serán materia de otra historia.


Ángel Córdoba Tordesillas ©2014