Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

4 nov 2015

NIETA CURIOSA

—Abuelo, ¿tú desde cuándo eres calvo?
—Desde que se me cayó el pelo.
—¡¿Tanto?!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Busto de Esquilo.

BANDERA BLANCA

A veces, rendirse es la forma más sabia de ganar una guerra.
Especialmente cuando el que la inicia, sintiéndose tu enemigo, se empeña en serlo.

Ángeles Córdoba Tordesillas. ©


Fotografía de su autor. 

3 nov 2015

EL VALOR DEL TIEMPO

No compras ni una hora con dinero.
Lo que de verdad tiene valor, no tiene precio.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

INTIMIDAD

Pereza, certeza.
Ciertas dolencias.
Cicatrices ciertas.
Esencias, cadencias.
Heridas abiertas.
Capciosas y rigurosas
latencias…
Musas y creencias.
Caricias, carencias.
La gallinita ciega, juega.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


La gallina ciega. Francisco de Goya. 

MIRADA AUSENTE

Los ojos del tiempo han quedado fijos en la ventana de su alma. Sin edad, descubriendo el mundo, voraz, "moza", decían los jóvenes de viejos años. Partió un día, sin parto ni neonatos, sin hacerla madre todavía, por una guerra inventada, él.

Lloran soledad las horas pasadas, escurren por el cristal de esa ventana... Lluvia inmensa, intensa, tormenta de sentimientos torrenciales. Alas postizas colgadas en las perchas del mañana... y los sueños con ellas.

“¡Ya lo vemos llegar de lejos!, gritaron las voces del asombro.
Vayamos a su encuentro. Salgamos a recibirle, como se merece... “

La voz de la experiencia sugirió en silencio, “¡para!”

Ella no quiso escuchar al dolor golpear más las contraventanas y decidió regresar al lugar en donde reside la calma. Dejó aquella estancia recogida y las persianas bajadas. Un beso olvidó con las prisas, en un rincón de la sala, quizá, sobre cierta fotografía.

Ya no hay tormentas consentidas ni pensamientos con forma de silueta de hombre, en medio de la niebla de los recuerdos, en la dispersa lejanía. Las carencias afectivas pesan en su escaso equipaje.

Nunca volverían esos ojos a mirar tras la ventana. Para no ver pasar el pasado ni la desesperanza.

Celeste sueña, desde entonces, en blanco y negro. Los motivos los desconozco. Pero Celeste no me los cuenta...

Ángeles Córdoba Tordesillas. ©


Fotografía de su autor. 

2 nov 2015

TÚ MAR, YO OLA.

Mar etéreo.
Mar otoñal.
Barcas que se deslizan,
en vez de navegar.
Gentiles presencias diversas.
Olas que van a la orilla,
a morir o a matar,
siempre
en defensa propia.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



Albert Marquet (Francia 1875-1947)

EL VERDADERO HOGAR

¿Sensación de fracaso, tristeza, dolor...?
Hay que volver al corazón.
El lugar donde mejor se vive.

Ángeles Córdoba Tordesillas


Julia Howe- Music of your heart