Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

12 feb 2016

LOS DÍAS Y LAS NOCHES

Amo los días y las noches.
La lluvia y el sol.
Los inviernos que se acurrucan
dentro de las primaveras.
Y las primaveras que florecen
entre los inviernos.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

DE PARRANDA

—De Parranda, me gusta tu nombre, te haré heredero universal de todos mis bienes.
-—Si insistes…¿Para qué más razones?

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


DEDICATORIA EN EL VIENTO

Y sabiendo que no es posible...

Sigo esparciendo versos por el aire,
para que te los lleve el viento,
como vela de un barco fantasma,
yo para ti.

Pues consciente de que no nadaré en tus aguas
ni correré en las arenas de tu playa…
al menos olerá la brisa a mí.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


SUEÑOS

Hay noches que no tengo sueño pero siempre tengo sueños...

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Gilbert O'Sullivan-Dear Dream

11 feb 2016

CUESTIONES MATERNALES

Pienso en mi hijo cada vez que tengo que tomar una decisión importante.
Y él me dice que piense sólo en mí.
Yo le digo que es imposible pensar en mí, sin pensar en él. 
Él dice que tengo que aprender a hacerlo. 
Yo digo que lo intento. 
Él dice que no lo intente, que lo haga, que sólo tengo que empezar a practicarlo y, después, practicarlo más. 
Yo le digo que cuando él sea padre va a descubrir que eso no es tan fácil, sino más bien imposible. 
Él me dice que ya veremos… y que me quiere. 
Yo le digo que se quiera más a sí mismo y no me quiera tanto a mí.
Y él me dice que por ahí no vaya, que no le pillo… que él se quiere mucho porque yo le he enseñado a hacerlo y por esta razón me quiere más. 
Yo no digo nada y me quedo sintiendo el orgullo de tener un hijo que es un verdadero regalo. 
Ya está.  

Ángeles Córdoba Tordesillas


10 feb 2016

¿PARAFRASEANDO A NERUDA?

Me gusta cuando hablas
porque estás como presente…

Le dijo ella a él.
Él siguió callado.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

9 feb 2016

UNA ROSA BLANCA

Hoy hubiera cumplido años mi tía Milagros, pero hace una semana inició ese viaje indefinido que ya necesitaba su cuerpo y su alma. Ese viaje que, antes o después, todos emprenderemos.

Cuando llega el momento en que se necesita descansar, la partida puede ser reconfortante para todos, a pesar de la tristeza de la despedida .

Ella se fue con la misma elegancia que vivió, y ante la presencia y compañía de su hija, mi prima, dejándole una gran paz en su corazón.

Antes de que termine el día, quiero dedicarle estas líneas y esta rosa blanca, como recordatorio, deseándole el mejor de los viajes.

Hasta siempre, tía.

Ángeles Córdoba Tordesillas