Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

5 mar 2016

ADAGIO

Siempre llena de belleza el aire con sus notas este Adagio.
Y me envuelve el alma con dulzura.
Mi hijo lo escuchaba antes de nacer, cuando vivía dentro de mí.
Quizá por eso nos gusta tanto.

Ángeles Córdoba Tordesillas

Albinoni-Adagio en G minor

4 mar 2016

ATARDECERES

Uno de los sueños de mi vida:
Ver dos atardeceres, en el mismo día.

Ángeles C. T.


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

ARDILLA NO ESCAPA A SU DÍA

El Día de la Marmota se convirtió en el Día de la Ardilla. Llora que llora por los rincones, hora tras hora. Él vuelve, a volver, a alejarse. Ella quiere, querer, olvidarlo y puede que pueda lograrlo. ¡Puede que pueda he dicho! ¡No puedo, poder, asegurar nada!

Feliz fin, de fin, de fin, de semana, desde este día inacabable…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


2 mar 2016

NENA, TELÉFONO, MI CASA

-Pues sí chica, como te iba diciendo, el wasap se me ha desactualizado y no puedo recibir ni enviar mensajes a troche y moche. Llevo así doce interminables horas. Tengo una desolación encima que me está quitando el hambre y el sueño. ¡¿Que por qué?! Pues figúrate que he tardado veinticinco minutos de reloj, en ser capaz de utilizar de nuevo este arcaico y soso medio de comunicación, para desahogarme contigo, ¡ni un maldito icono que mandarte a través del cable!... ¿Teléfono se llamaba, no?

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



1 mar 2016

LO NECESARIO

Para estar a la altura no se necesita ser alto.
Ni ser guapo, para ser bello.
Ni tener dinero para ser rico.
Tampoco tener cultura, para ser sabio.
Ni aprender a ladrar, para ser un leal compañero.
No necesitas saber escribir la palabra amigo, para serlo.
Ni tener buena vista para ver con claridad
o poder oír para estar atento.
No necesitas un metro para medir tus palabras,
siempre y cuando tengas conciencia de cada una de ellas
y del alcance que tienen, incluso las más cortas.
Para ser valiente no es necesario más que no esconderse
cuando tu miedo te lo ordene.
Y para ser responsable de tus actos, desobedecer a la mente.
No es necesario estar preso para no ser libre.
Ni usar el pasaporte para viajar, si tienes imaginación.
Para ser dulce no necesitas tomar azúcar.
Ni estudiar ingeniería, para ser ingenioso.
No hace falta parecer bueno para serlo.
No precisas firmar autógrafos, para ser importante
ni que reconozcan tu arte, para ser artista,
o que alguien te aplauda para ser alguien.
Que la sencillez también engrandece.
Y recuerda que, para sentirte querido, no necesitas a otro
mientras no te olvides de amarte a ti mismo.
No necesitas enfermar para ser paciente,
como tampoco ser paciente para tener paciencia.
Y para dar el "do de pecho" ante cierta enfermedad,
no tienes que ser cantante.
No necesitas disfrazarte de bombilla para ser luminoso
ni ser una estrella para ser brillante.
No necesitas equipaje para viajar.
La muerte llega y nos lleva a todos.
No olvides que estamos de paso pero no de paseo.
No necesitas buena memoria para tener presente
que el instante de ahora es lo único que tienes.
Ni tener alas para ser un ángel.
Pues un ángel no es un ave sino un mensajero.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



PLANES DE VIDA

Si tus planes no se realizan durante el día,
al llegar la noche, siéntete igualmente agradecido
por tener la oportunidad de estar vivo, todavía,
para seguir haciendo planes.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

DÍA DEL ÁNGEL DE LA GUARDA

No permitas que tu mundo esté desangelado.
Necesitas calidez, aventura, ternura, comprensión.
Alguien que te induzca a hacerte las preguntas incómodas pero necesarias.
Que te rete para que no te conformes con lo que tienes o con lo que no.
Que te impulse para lograr aquello que siempre deseaste alcanzar.
Que te incite a descubrir tus contradicciones, tu mundo interior, tu sensibilidad.
Lo que eres capaz de abrazar y de abandonar.
Que te desafíe, te subleve a veces, que te deje ganar, que te derrote...
Que te ponga un espejo delante para que puedas verte.
Que te enoje, que te muestre tu ira y tu compasión.
Que te ayude a reconocerte; a distinguir tu ego de tu corazón.
Que te recuerde que el día más importante es éste.
Necesitas humor y sobre todo amor, y cuanto más mejor.
¡Pon un ángel en tu vida!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©