Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

6 ene 2018

BAILEMOS

Cada vida, una fiesta.
Cada día, una celebración.
¡Bailemos!
Bailar es volar rozando el suelo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


REGALAR FELICIDAD

Ojalá pudiéramos regalar felicidad a las personas que queremos con sólo desearlo.
Pero la felicidad no puede empaquetarse ni ponérsele un lazo.
¿Es un plato de comida cuando se tiene hambre, una cama cómoda, cuando se tiene sueño, o una actitud ante la vida?
¿Es un estado o una condición? ¿Es neuro-bioquímica o metafísica?
Nace de dentro de cada uno y viaja al mundo, eso lo sé. Y no sé si es posible que suceda al revés.
Tal vez no podamos regalar a los demás felicidad pero sí podemos darles cariño e intentar comprenderlos aunque sean distintos a nosotros. Seguro que con eso podemos hacer que se sientan mejor.

Ángeles Córdoba Tordesillas


5 ene 2018

PALABRA DE ESTRELLA

La Estrella de Oriente les dijo:

—Cuando al despertar deis las gracias por un día más, recordad que también las estáis dando por uno menos. Así que aprovechad cada minuto de cada día, porque nunca se sabe cuándo será el último. .
—¡Glup!—dijeron los camellos.
—Id y llevad este mensaje, por los siglos de los siglos, a todos los niños del mundo que alguna vez serán adultos... -—continuó diciendo.

Melchor habló primero:

—¿Y qué hacemos con todos estos regalos?, ya están empaquetados—preguntó preocupado.
—Llevádselos también.
—Así lo haremos—acordó Gaspar complaciente.

Baltasar no dijo nada, ocupado en atar el cordón de su zapato.
Y La Estrella de Oriente siguió guiándolos desde el cielo hasta Belén.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Francesca Gagnon - Querer

EN AMOR HADA

A veces he sentido
que mis manos se convierten en alas
bailando las horas, en amor-hada.

Mis dedos se transforman en flores
que van regalando pétalos al aire,
cuales varitas mágicas.

A veces puedo sentir
que mis pies se elevan
y mi cuerpo flota.

Mi corazón
es una caja de resonancia
y sus latidos
notas de música melódica.

El dolor se transforma
en un ave feliz
que emprende el vuelo,
hasta el fin del mundo.

Y allí se queda a morir,
para no volver jamás 
a buscarme.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Yann Tiersen - Porz Goret

3 ene 2018

SIEMPRE ESTAMOS A TIEMPO DE CAMBIAR

Remigia sacaba sus dientes a pasear, al menos tres veces al día, para que hicieran "sus necesidades". Apodada “La furia iracunda”, por su familia y otros conocidos. Amigos, amigos, no tenía, por razones obvias; a los amigos no nos gusta que nos saquen los dientes, ni nos griten, ni nos falten al respeto de ninguna otra forma.

Lo curioso es que llegada la Navidad, de aquél año que acababa, se dio cuenta de que tal vez su carácter dejaba mucho que desear, porque asustaba y espantaba a los demás. “¿Y si me propongo para el nuevo año, ser más tolerante y sobre todo contar hasta diez, e incluso hasta cien -que además sé- antes de hablar o de actuar?”

Y lo consiguió, ¡vaya si lo consiguió! Porque no se sentía bien consigo misma dando rienda suelta a ese mal carácter. De hecho, ésta era la causa más que el efecto… pero eso aún no lo había descubierto.

Eso sí, tuvo que hacer un sobreesfuerzo y ejercitar a pulso la voluntad. Pero todos, o casi todos, nos fijamos metas personales a principios de año. Algunas no son fáciles pero en muchas ocasiones logramos los objetivos.

Actualmente a Remigia la llaman por su nombre, cosa que le gusta. Y ya va teniendo algún que otro amigo. Como yo, por ejemplo.

Final feliz para comenzar el año. Estoy generosa. J 


Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Remigia, un volcán en erupción. 

1 ene 2018

POR HUMOR A LA VIDA

El día que seamos capaces de reírnos hasta de la muerte,
habremos entendido qué es la vida.

¡Feliz Año Nuevo!

BAILAR LA VIDA

¡Bailemos la vida!
Que la vida es danza en el aire.
Aliento que entra y que sale.
Piruetas de amor y de alegría.
Locura y enajenaciones mentales
transitorias. ¡Yuju!
Aventuras, y desventuras, miles.
Pasión, frenesí, la vida dulce…
Dulce, amiga, compañera, amante.
Toda ella es Todo.
¿Le concedes este baile?

¡FELIZ 2018!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

Daniel Powter-Crazy all my life