Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

5 mar 2015

OTRO AMANECER

Un nuevo día.
Lleno de oportunidades de descubrir, de sentir, de amar, de reír...
Un nuevo regalo para desenvolver y disfrutar.
La luz se impone. Se impone la alegría y la esperanza, de forma inevitable. 
La vida está sucediendo a cada instante, aliento a aliento. Su sonido es dulce... ¿puedes escucharlo?

(Dedicado a Anonio. Gracias por tus palabras.)

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

Fotografía hecha en los campos de mi pueblo, con estas gafitas que Dios me ha dado.

4 mar 2015

EL CAMINO

Hoy recuerdo, con especial emoción, a algunos compañeros que ya no caminan a mi lado. Pero el camino sigue adelante, la vida continúa. Y a pesar de todo, siempre es bello el camino… y siempre podemos seguir amando a los que, en algún momento del recorrido, lo compartieron con nosotros. Gracias por haberlo hecho.  

Ángel C. T. ©

Fotografía de uno de los caminos de mi pueblo. Hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

CON LOS SENTIDOS

Nuestro sentir es un sentir único.
Nuestro sentir es un palpitar tras otro
y otro más… plenos latidos al unísono.

Gozoso baile de ondas sentimentales,
con la música del amor de fondo
y la voz del alma adulta.

Nuestro sentir es dicha pura.
Es belleza exhalada
acompañada por violines de locura.

Amor, me sabes a poesía
de madrugada... susurrada.

Ese sentir es sólo nuestro.
Nadie más puede sentirlo
ni le daríamos el permiso.

Tan acompasado dueto formamos
que no hay lugar para la duda
ni el ocultamiento.

Nuestro sentir, el sentido es
de lo que no se puede sentir…
si no es, con los sentidos.


Ángel C. T. ©2015


Pintura hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

3 mar 2015

CURA SANITA...

Algodones en el cielo
para curar heridas de ángeles.

Ángeles Córdoba Tordesillas  ©

Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

CORRESPONSAL DE MORFEO

Noches de almas soñadas.
Sobre almohadas de plumas de aves santas,
impulsadas por su libre albedrío.
vuelan juntas en sus sueños.

Incluso dormidos, mis recuerdos,
en libertad condicional,
pues te di mi palabra de que los cuidaría
por ser tutores del tuyo.

Convictos de ilusiones castas
y permitidas, como los besos,
que has dejado olvidados,
junto a los míos,
en el alféizar de nuestra ventana.

Otro día te los devuelvo…
reo de días ordinarios,
de extraordinarios momentos,
en los que se permitan visitas,
corresponsal de Morfeo.

Ángel C. T. ©2015


Fotografía de mi pueblo, hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

ESCRIBE POEMAS Y AMA… DE CASA

Ella-Qué bonito pasear estas palabras
por la tierra del silencio.
Su encanto me toma de la mano
pidiéndome que lo acompañe.

Él-¿Dónde está el salero?

Ella-¿Dónde va a estar?
Sobre la encimera
de la cocina.
Y sigo…
ahora con la sal cumplida,
embelesada por tus muestras
de afecto.

Él-¡Pues no lo veo!

Ella-Paseando, decía,
por el pasillo
de tus gritos…
Voy a la cocina
Para buscar el salero.

Él-Nada, que no lo encuentro

Ella-Aquí lo tienes.
Si es un lobo te devora entero.

Él-Es que lo colocas en unos sitios…

Ella-Por favor…
de verdad,
así no hay quién pueda
dedicarse a hacer poesía.
Ni por la noche ni por el día.

Él-Entonces,
no escondas las cosas, alma mía.

Ella-Por el exigente camino
de tu presente destino,
me traes en jaque
como un vulgar rey de ajedrez,
en vez de comprender
que soy una poetisa
de necesidad orgánica.

Él-Bueno, mujer, si te pones así…
te dejaré tranquila,
para que sigas inventándote versos
como pesadillas,
Pero antes dime,
dónde has puesto mi albornoz
que me voy a dar un bañito.

Ella-Porque soy poetisa de alma
y no tengo malicia ni nada de eso,
que si no,  ibas a ver cómo te dedicaba
una estrofa para enviarte a paseo.

Él-¿A paseo?... ¿Quién quiere ir a paseo ahora?
Y tráeme también una toalla de rizo americano…
si no te importa.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



2 mar 2015

SIETE ÁNGELES ESPAÑOLES

¡Esto es música! Especialmente si se habla de ángeles...
Todos ellos tienen entrada en mi nube y barra libre de dicha que no se sube a la cabeza pero que embriaga el corazón.
Espero que os sigáis sintiendo a gusto en compañía de éste, que un día bajó a la tierra y se instaló cómodamente, con escaso sentido de la propiedad, entre la metáfora y el surrealismo.
Gracias por seguirme día a día.
Este tema es un regalo para vosotros, de mis gafitas y mío, igual que lo ha sido para mí.

Ángeles Córdoba Tordesillas