Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

30 abr 2015

ALMUDENA, A VECES NO CENA, CALLOS A LA MADRILEÑA

Almudena, llegada de otros mundos siderales, casi de incógnito, en su apariencia humana, era más fea que un tresillo con dos puertas y un lazo de lunares. Perdón… quería decir, poco atractiva en el aspecto físico y fiscal. Esto le producía mayor frustración que la de un gallo mudo, al amanecer.

Se sometió a la cirugía patética y gastó todos los ahorros de la divina providencia en retocarse hasta los pies… "Total... otros se lo gastan en juergas o en el juego patológico de alterne", pensó. 

Los callos fueron los únicos que quedaron complacidos con los resultados perpetrados por manos expertas. Y tanto fue así que, uno de ellos -no sé exactamente cuál, ya que nunca fui debidamente informada, sería el del dedo pequeño seguramente porque era un callito a lo sugar baby- se presentó a un concurso de belleza: Miss callo universo. Y lo ganó, así, sin enchufe ni nada… sin trampa ni cartón. Como deben hacerse las cosas que deben hacerse bien.

Almudena, inmensamente feliz, se decidió a permitirse un desliz, a posteriori, con alguien del jurado y allá que fue, hacia uno de los miembros, con las armas de mujer bien cargadas.

-¿Qué hace usted?... No tiente a la suerte, señorita, a ver si le vamos a retirar el premio y se lo vamos a conceder a otro callo malayo. -Le dijo éste, más cortante que una cuchilla de doble filo.
-Disculpe... no hay mala intención en mi iniciativa divulgativa, en absoluto. Tal vez debiera haberlo hecho antes del dictamen...
-Menos. Su callo no hubiera llegado a la final ni al principio, acaso.
-Mi modus operandis es totalmente inocente. Simple y sencillamente de agradecimiento extremo y urbano. Ya que les he dado el pie, no me importa que me tomen la mano… siempre con intenciones serias, faltaría más. Ahora reúno algunos, aunque escasos, de los requisitos estéticos necesarios, pienso. 
-Mire a ver si con alguna “miembra”…
-No, gracias, ésas no entran en mi repertorio personal de gazapos divertidos. Bien, con el dinero ganado, convenceré a mi callo para que me compre un cepillo de dientes. Me han chivado que, usado a diario, puede hacer milagros.
-Eso me temo- Respondió aquél miembro.

Almudena, libre de miembros y testigos presenciales, salió absuelta de su falta de juicio y por la puerta grande. El callo hembra, y no digo calla porque suena fatal, calla, calla... -y chico, por mínimo- no tuvo problemas en hacerse un selfie, junto a sus fans, para colgarlo en facebook. Sabía bien que, a partir de ese momento, eso iba a formar parte de su arrogante futuro. Almudena se lo tomó con filosofía y letras y tal y cual, Pascual…

Nota: Podéis encontrar su perfil escribiendo "Miss Callo de Almudena". A ver qué sale. Suerte.  

Ángel C. T. ©2015

29 abr 2015

DENTRO

No somos lo que tenemos.
Somos lo que damos.

Ángel C. T. © 


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado. 

28 abr 2015

LOS 7 PECADOS UNIVERSALES

-La inconsciencia.
-La "inconciencia" (por falta de conciencia o ídem dormida).
-La falta de apreciación.
-La falta de empatía.
-La incoherencia.
-El resentimiento y la incapacidad de perdonar.
-La falta de humildad para pedir perdón.

Los otros siete, conocidos como Pecados Capitales, desde el punto de vista de mis gafitas, no son más que una consecuencia de estos. 
Cuando no se incurre en ninguno de los siete "universales", no se "cae" en ninguno de los demás. 

La pereza, la gula, la lujuria, por ejemplo, son peccata minuta.

Así que, tranquilo, si eres consciente, con conciencia despierta, sabes apreciar, empatizas fácilmente con el prójimo, eres coherente, sabes perdonar y pedir perdón y te apetece un día pasártelo entero tirado en el sofá, comiendo fresas con nata y practicando el “amor propio”, no harás daño absolutamente a nadie ni a ti mismo. Y, desde luego, no te vas a condenar por ello. Aunque lo más probable es que no te seduzca demasiado la idea y prefieras dedicar tu tiempo a actividades más enriquecedoras y satisfactorias interiormente.

Ángel C. T. ©2014





27 abr 2015

SILENCIO

Conmemoración en el silencio.

Cuando ya no hay palabras que puedan ocupar
el lugar del recuerdo… silencio.

Cuando se despiertan las hojas trémulas
en una primavera
que finge ser otoño,
cuando se nubla el cielo en la tarde
y la voz se quiebra emocionada,
al contemplar un glorioso atardecer,
que pudiera ser el último…
silencio.

Mientras las almas buscan 
un rincón para descansar
y mecedoras del tiempo, se renuevan,
con el roce de lo eterno, suave,
que, felizmente, sobreviven
un día más, una tarde, una noche…
silencio.

Y en el silencio…
conjugaré mis versos, para este poema
que quiero dedicarte,
impregnado de un sentimiento
de color ocre y nostalgia.

Porque tú eres, en mi sueño, la nota romántica.
Ese dolor que me hace sentir viva, a menudo,
la dulzura de la lluvia de mis lágrimas.

Un día sin tu presencia 
es una eternidad innombrable…
si no es con este silencio que te regalo hoy,
sin esperar nada a cambio.

Amor, sabe a luz escuchar tu recuerdo
en el Silencio de Beethoven.


Ángel Córdoba Tordesillas © 


Siencio - Beethoven - Ernesto Cortazar _ Paisajes - Relax

26 abr 2015

EL PERDÓN

El Grillo de mi conciencia me canta en la quietud de la noche, la canción del perdón.
Hermosa melodía con letra propia, de "cantautora" viva aún, que me llena de paz

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

LA CULEBRA DELICADA

El viernes pasado, una culebrilla joven, la mar de mona, cruzaba el camino de tierra de lado a lado.Y educadamente se dirige a mí, preguntándome lo siguiente:

-¿Me das fuego, por favor?
-No tengo. Es que no fumo. Y perdona si me meto donde no me llaman pero fumar es nefasto para la salud… estamos cansados de escucharlo.
-Lo sé. Sólo fumo los viernes… Es para aplacar la ansiedad.
-¿Los viernes?
-Sí, eso he dicho. Cuando llegan todos esos “finesemanistas” que me vuelven tarumba y cuarto.
-Para tanto no será…
-Lo que yo te diga… El otro día unos chavales me lanzaron por el aire… y aterricé en el pueblo de al lado, sobre la cabeza de un calvo. Menudo susto se llevó el hombre.
-¡Qué gamberrada! No hay derecho.
-¡¿Por qué crees que me han dado ya dos anginas de pecho?!
-¡Qué horror!
-Y un corredor, en vez de anudarse los cordones de su deportiva, me anudó a mí… Imagínate mi cara, por no hablar de mi cuerpo serrano... como el signo del infinito me dejó el menda.
-Tremendo… pero sería por error…
-Claro, por error… pero me llevó tres horas zafarme del nudo marinero, bien hecho además, por culpa de su despiste. No gana una para disgustos… Y el corazón lo tengo, como lo tengo.
-Vaya…Lo siento.
-Lo sé. Cuento con poderes, de esos esotéricos, y sabía que empatizaríamos enseguida.Y porque no quiero seguir… que estaríamos aquí hasta mañana y yo me tengo que ir.
-Pero mira, con más razón, si tienes tan delicado el corazón, deberías plantearte dejar de fumar los viernes y si puedes, hasta los jueves o para siempre.
-Me lo pensaré. Gracias por el consejo maja. Me voy… a escribir mis memorias. Nunca se sabe… Buenas tardes. Un placer.
-Buenas tardes, jovencita. Lo mismo digo.

Da gusto encontrarse a seres tan agradables y con tanto que aportar cuando una sale a dar su paseíto diario, aún en viernes… así, sin pretensiones de nada.


Ángel C. T. © 2014 

24 abr 2015

SOBRE EL HUMOR Y EL AMOR

Una pizca de humor,
o un millón de pizcas,
y algo de sarcasmo.
Y se vencen los obstáculos
y se combate el dolor.

La bondad no hay que olvidarla,
tampoco la confianza.
Tu mano y la mía agarradas,
caminando en respeto mutuo,
verdad y corazón.

Mira que todos somos ángeles…
cuando volamos sobre el amor.

Ángel C. T. ©2104