Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

31 mar 2016

EL AMOR QUE SE DURMIÓ

Su amor se durmió, a principios de un invierno.

Y mientras dormía, esperanzada y enamorada,
lo custodiaba.

Le susurraba palabras de cariño, lo acunaba.

Velaba su sueño noche y día y, en silencio,
lo adoraba.

Para no perturbar su descanso, con la vista,
lo acariciaba.

Quería estar a su lado, cuando abriera sus ojos,
saludarlo, abrazarlo, homenajearlo...

Sin sospechar que nunca más despertaría.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Just When I Needed You Most - Randy Van Warmer (lyrics)

30 mar 2016

¡HUEVOS DÍAS!

-Eusebia, a ver si puedes dejarme tres huevos que no me queda ni uno solo y quiero preparar una tortilla española.
-¡Qué va, vecina! Lo siento mucho pero es que hace cosa de un mes que alguien entra por las noches y se los lleva. Se conoce que como joyas no tengo…
-¿Qué dices?... ¡¿Qué alguien te roba los huevos por la noche?!
-Sí, eso he dicho. No sé si será delincuencia juvenil o adulta pero el caso es que día a día, veo cómo van desapareciendo. Tenía docena y media hace nada y ahora mismo que acabo de ir a echar mano de uno para mayonesa, me encuentro compuesta y sin huevos. He tenido que improvisar y hacer una bechamel, no te digo más.
-¿No será una excusa para no hacerme ese pequeño favor?
-¡No, mujer, ¿cómo puedes pensar eso de mí?! Solamente es que se ha debido correr la voz de que los huevos que tengo son ecológicos, porque me los traen de Marte, y por eso.
-Ah, bueno, siendo así, me quedo más tranquila. ¿Quién iba a decir que habría un ladrón de huevos en este barrio? Pues nada, Eusebia, que tengas un feliz día.
-Igualmente, Remigia, igualmente… Piensa que las ensaladitas también son muy saludables.
-Por cierto… ¿algún tomatito te queda por ahí para prestarme?
-¡Huy, tomates dices! Los tomates han decidido volar porque vienen de la luna y se vuelven para allá sin enterarme, como allí no hay gravedad... Ni medio me queda ahora mismo.
-Vaya, pues sí que tienes mala suerte, amiga…
-Excepto por tenerte como vecina, Remigia, ¡soy tan afortunada por ello! ¿Los buenos días ya te los he dado, verdad?
-Hummm… Sí, ésos sí que me los has dado.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


25 mar 2016

UN ÁRBOL

¿Qué es un árbol?
La prueba fehaciente de que una semilla contiene en potencia el acto.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con estas gafitas que Dios me ha dado.

24 mar 2016

CORAZÓN ABATIDO

De tanto luchar se da por vencido.
Lucha sin pasión, carente de sentido.
Una figura asoma entre las cortinas del recuerdo.
Negra sombra, arte y beso.
Refugio de matices y luces escondidas en amores bellos.
Con el latido esculpido, y en un puño, se halla varado.
Cristalizadas lágrimas que se asombran.
Entre las penas, apenas nada
o algo de luz arropando el sentimiento.
Despojado de su trono y hábitat,
desterrado sin honores ni reconocimiento
ese ser pequeño, y grande amando.
Agónico ahora y solitario,
Al fondo, en la espesura negra de las tinieblas,
cabizbajo, el corazón se aleja.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


RECITAL DE PRIMAVERA

La primavera recita
los últimos versos del invierno,
con nubes, vientos y lloros,
dejando libre el camino
para los meses próximos.

Contemplo, vestida de asombro,
la belleza que emana la vida
en su cambio de estación,
requerido y sumiso.

Y celebro que los árboles
y estrellas,
se tiren besos,
enamorados.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Johann Strauss-Voces de primavera

23 mar 2016

PAJARITA DE PAPEL

Soy pajarita de papel,
así de endeble.
¿Y sabes, cariño,
que no tengo destino...?

Sobrevuelo montañas y mares
pero sólo en sueños
y no voy a motor.

Muy lejos no quiero marchar
para no perderme tus momentos
de locura y de pasión.

Así que ando dando vueltas
como una mariposa
entre las flores,
revoloteando
alrededor de ti.

Y cuando me sobra tiempo,
veo un poco la televisión
o escribo poesías sin rima,
como ésta.

Mis alas se doblan con facilidad.
Por eso intento protegerme
de cualquier tormenta
sentimental.

Eso no significa
que no podamos discutir
sobre temas actuales.

Dicen que soy optimista
o pajarita idealista.
Pero me hicieron
de cualquier manera,
durante una siesta,
y no he ganado nunca
ni un sólo concurso
de papiroflexia.

Volaré un poquito
por los alrededores,
a ver qué me encuentro.

Si es de colores, mejor.
Luego vuelvo.

He vuelto a sacar la rima
de mi bolsillo de papel.
¡Nadie es perfecto!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


22 mar 2016

AMBIGUA HUMANIDAD

Dios está, Dios viene, Dios suave,
Dios simple, Dios sombra, Dios sol.
Perdona si pronunció tu nombre... no es en vano.
Solamente te proclamo hoy.
Ambigua humanidad,
de contradicciones llena.
La ley del pecado arrasada y vencida.
Dios no levantes tu mano si nos amas...
a pesar de nuestros gestos torcidos.
Exiguo latir ahora.

Ángeles Córdoba Tordesillas