“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a
Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.
Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.
Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.
30 ago 2016
COMO TODO HIJO DE VECINO
-Por el amor bendito, Perico, que voy a tener que llamarte Segismundo, como el de La vida es sueño. ¿Qué te ha pasado ahora? Cuenta…
-He olvidado sacar el tique del estacionamiento y me han metido una multa de no te menees que te pillamos.
-Vaya, pues mira que lo siento. En particular porque trabajo para el ayuntamiento y me gusta dar ejemplo...
-Por eso lo digo, Rosalía. ¿Por qué crees que me lamento delante de ti? Has de eliminarme de esa lista negra y borrar mis antecedentes cuasi delictivos. Y, por favor, que no me tomen las huellas del pico.
-De eso nada, monada, que hemos de lograr desechar la corrupción de esta sociedad, se acabó el tráfico de influencias, el dinero de oscuro proceder, y todo lo demás.
-Me has salido honrada esta esposa mía, ¡ay mísero de mí, ay infeliz!… Me va a tocar pagar, ciento y pico…
-¡Hombre… como todo hijo de vecino!
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
AMOREXIA
obsesionado por "mantener el tipo".
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
29 ago 2016
COMO EL TUYO
Y voy encontrándome en el camino
a los compañeros de este juego que es vivir.
Algunos corazones laten
con un sonido diferente, familiar.
Se sincronizan con el mío.
Y es un placer compartir esos latidos.
Yo lo llamo amistad.
Y a ellos, los llamo amigos.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
26 ago 2016
TODOS UNO
Todos Uno.
Sólo Uno.
Los milagros
se manifiestan
delante de nuestros
ojos.
La enfermedad se aleja
porque no tiene hogar
donde habitar.
Siendo Uno.
Todos Uno.
Sólo Uno.
No hay pobreza.
La riqueza verdadera
mana a borbotones,
de dentro afuera.
El alma se hace grande
y libre y vuela.
Siendo Uno.
Todos Uno.
Sólo Uno.
La paz gana
todas las batallas.
Porque nadie feliz
desea guerras
donde matar
y morir.
Siendo Uno.
Todos Uno.
Sólo Uno.
Reímos
y compartimos
la alegría
de vivir día a día,
con Conciencia
Siendo Uno.
Todos Uno.
Sólo Uno.
Uno,
como el Amor
que nos hace
a todos
UNO.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
CHOQUE DE EGOS
El Ego número 1 y el Ego número 2.
Ambos competirán por conseguir el trofeo al mayor ego del siglo.
¡Atención, atención! Todos queremos atención...
El que piense que no que levante el dedo, le miraremos y aplaudiremos, ¡cómo no!.
Ya están preparados cada uno con sus guantes de boxeo
Suena el timbre. Comienza el enfrentamiento.
Espero que todos hagan sus apuestas.
Son dos pesos pesados. El que venza... se volverá intocable.
Pobre solitario... del corazón alejado.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
25 ago 2016
INDECISIÓN
¿Entrar o salir?
¿Es el corazón el que debe decidir
o la cabeza la que debe sopesar?
¿Qué camino tomar?
¿Debería lanzarme sin pensar
o pararme a reflexionar?
¿Existe el mañana
cuando el hoy te reclama?
Entre pensamiento y pensamiento
se evapora el tiempo.
Envuelta en dudas e incertidumbre,
entre análisis y consideraciones
se pierde la belleza del momento.
La vida es corta.
¡Y un día, un suspiro!
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
![]() |
| Kees Van Dongen. (Holanda. 26 enero/1877-Mónaco. 28 mayo/1968) |
21 ago 2016
EL MALPENSADO
No importa cuántas veces le demuestres que se equivoca.
¿Para qué dar explicaciones innecesarias?
No le interesa conocerte, en realidad.
Solamente busca confirmar su hipótesis inicial
y no parará hasta conseguirlo.
Incluso, si fuera preciso, aliándose con los que te ofendieron.
Igual que cada junco se inclina
donde pueda cubrirle la sombra del junco vecino,
se arrimará a tu enemigo a escuchar su argumento,
para convencerse de que su mal pensamiento
era el correcto.
Con lo cual, mientras no sea consciente de ello,
el malpensado, seguirá siéndolo.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©



