Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

28 nov 2016

PREGUNTA RETÓRICA

El oasis en el desierto.
Una entrada para el cielo.
El olor del almizcle con la mirra.
Miradas cómplices
jugando en las esquinas.
El trote del caballo.
El viento vespertino.
La luz de la mañana.
Las gotas del rocío.
Y en un cóctel divino,
los horas compartidas,
con sabor a pasión,
y como guinda, la alegría.

¿Será así el amor
cuando se unen dos mitades?

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



Amy Whinehouse-Will you still love me tomorrow

AMANTE MANTA

Gran manta de hojas.
Amplio y extenso abrigo,
sobre la tierra.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


27 nov 2016

INÚTIL EL ADIÓS

Es inútil.

Nunca termina lo que marchó.
Lo que se paró, como aguja de reloj.
Lo que escondiste
bajo la alfombra del tiempo…

Como no acaba nunca
lo que nunca empezó.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Luz Casal-Entre mis recuerdos

26 nov 2016

PARTE DE ÉL

Otoño.

La hojas saben que van a caer.
No he visto nunca que se rebelen por ello…
Pero siempre hay alguna que se aferra,
que le cuesta desprenderse.
Porque le apena
dejar desnudo
al árbol.

Es
la última hoja.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



25 nov 2016

SENTIMIENTOS

Con las manos de la nada,
acariciamos la esperanza…
Sin darnos cuenta
de que la esperanza nada en la nada.
Y en ella permanecemos albergados.

Necesitamos el calor del recuerdo,
de lo que vivimos, y aún vive,
dentro de nosotros.

Ese momento se perpetúa en el tiempo.
Tan sólo hemos de capturarlo.

Es la magia de los sentimientos
que nos invita
a compartir más sentimiento.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Karen Souza-Every breath you take

POR MI PUEBLO

He estado paseando por mi pueblo. Esta noche ha nevado y hoy llovía.
Me gustan sus calles y plazas mojadas.
Pienso en las cigüeñas, mis vecinas: Rosalía y Perico, para los que os acordéis de ellas.
No sé dónde se resguardan en días como éste, la verdad, no las veo en sus nidos...
Cada vez que tengo oportunidad, les saco una foto y sé que les gusta.
Como cuando se las hago a los gatitos; se quedan parados y posan muy bien.
Estoy agradecida por vivir en un lugar tranquilo, en donde me siento feliz. Consciente de lo afortunada que soy.
He vuelto con los pies fríos pero con el corazón calentito.
Adjunto dos fotos de las que he hecho.
No han quedado muy bien pero para ilustrar esto que he escrito.
Feliz fin de semana a todos.

Ángeles Córdoba Tordesillas


 

PEQUEÑA POESÍA

Una poesía sin título asoma la nariz al fondo, tras la cortina del olvido. Se cree menos que las demás. Ni siquiera se atreve a respirar…

Hasta que un poema reconocido de poeta muerto, ya célebre, le invita a pasar.

-Entre señorita, a este momento actual, sin ningún temor ni reparo, está usted en su casa.
-Es que no soy digna de ello. Sólo soy una poesiíta sencilla, sin ilustre dueño.
-Mire, todos empezamos igual y luego, poco a poco, nos van leyendo y logramos destacar. Cada uno por algo en especial. Se lo dice alguien que tiene más edad. Todo es cuestión de tiempo, ya verá. Algún día, usted también, podría ser recitada desde los labios de un niño, adolescente, incluso de un adulto culto. ¿Y quién sabe si en público, en un teatro, quizá?

Y la poesía entonces, sonriente, se llenó de confianza en sí misma y se quedó a vivir en el presente.

Fin poético.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©