—Señor, tenga usted cuidado con lo que ruega, nunca se sabe si puede ser lo deseable…
—¡Ay, si yo viera… si yo viera!
“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a
Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.
Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.
Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.
Precioso me encanta
ResponderEliminarMe alegra leer un comentario tuyo y también que te haya gustado, Pepi. Gracias.
EliminarTanto insistir, claro, si yo viera, si yo viera, jajaja. Y cayeron las lágrimas de todo el cielo. Un beso.
ResponderEliminarSe dice que tengamos cuidado con lo que deseamos porque se puede cumplir. Éste es un "pequeño" ejemplo, Manolo. Gracias.
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