Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

26 jul 2026

LA CARA OCULTA DE LA ENVIDIA: LA ADMIRACIÓN ENCUBIERTA

La envidia no es más que una forma de admiración que nadie quiere reconocer, y mucho menos delante de la persona envidiada.

​En el fondo, nace de una desconexión con nuestros propios talentos. Al no explorar ni valorar nuestra propia unicidad y lo que nos hace originales, caemos en el error de compararnos con los demás.

​Sentir envidia revela esa falta de autoconocimiento y autoestima. Cuando no eres capaz de mirar tu propio reflejo con amor, resulta imposible celebrar el brillo y el logro ajeno.

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No se trata de comparar

ni de compararse.


No se trata de destacarse 

ni de destacar.


Se trata de florecer.

Cada uno con sus 

propios colores.


Para que podamos compartir 

y disfrutar 

nuestra diversidad en un mundo 

en paz.


Ángeles Córdoba Tordesillas ​© 


¿Alguna vez te has parado a pensar qué hay realmente detrás de quien te envidia? Te leo en comentarios. 👇

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo contigo Ángel, ¡no lo podría haber expresado mejor!

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