Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

10 jun 2016

EFECTOS ESPECIALES POR CAUSAS PASADAS

Me llamas corazón de amapola.
Quizá por la fragilidad de mis pétalos.
Viento del pasado deshaciendo
mis versos futuros,
en la belleza de lo efímero.
Y tal vez deshojada quiero ser
para resolver dudas de amantes.

Si me das a elegir,
ando entre la amapola y la margarita…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


9 jun 2016

MI NUBE

Buen día hoy.
Sol dentro y fuera.
Prometo no llover
aunque sea primavera…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con las gafitas que Dios me ha dado. 

8 jun 2016

NO LE DES LA ESPALDA A LAS BUENAS POSTURAS CORPORALES

-Antonio José, enderézate que pareces una pandereta vieja.
-Mujer, intento poner la espalda recta pero me olvido de ello.
-No lo intentarás demasiado. Mira que te lo tengo dicho… que la postura es importante a la hora de escribir tantas y tantas horas delante de un ordenador de mesa, aunque lo que escribas sean bobadas. Que pareces un aprendiz de lo más básico de las enseñanzas de la vida, vida mía.
-Ay, Beatriz, no me agotes las orejas con tanto regañarme que ser obediente me da mucha pereza…
-¡Pues tú mismo!… Luego no me vengas con que necesitas un masaje como es debido. Y luego, tonta de mí, voy y te lo doy con todo el cariño ¡y zas!, vuelves a arrugarte en cuanto me descuido.
-Mira, ya estoy tieso como una vela. Prosigo con mi novela y cada quince minutos te prometo que estiraré el cuello, para que veas que no son en vano esos sabios consejos que me das, cada vez que me siento a darle al teclado.
-Confiaré en tu recto proceder… Antonio José.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


7 jun 2016

LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE RAIMUNDO

-Cariño voy a cambiarme el nombre.
-¿Y eso por qué, Raimundo?... Un nombre no se desgasta.
-Que no me gusta lo suficiente.
-Pero si tu nombre es precioso… ¿cómo puedes decir eso?
-Mira, Raimunda, dejémoslo estar,  por favor…

Ángeles Córdoba Tordesillas ©



6 jun 2016

POR TURNOS

Sugerente tú.
Impactada yo.
Cercano tú.
Seductora yo.
Mueves ficha tú.
Muevo ficha yo.
No somos rivales.
Sí jugadores.
No es una partida.
Pero podría ser
un buen punto
de partida.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


AVANZAR EN LA DIRECCIÓN CORRECTA

Avanzo.
Ahora avanzo.
Porque ya no arrastro peso conmigo.
Y a pesar de las piedras que me pusieron en el camino
para hacerme tropezar.
Y los obstáculos que tuve que saltar y que todavía salto.
Avanzo, feliz y en armonía.
No es éste un anuncio de plantillas para pies cansados.
Pero podría serlo, si me pagaran por ello algo.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía hecha con las gafitas que Dios me ha dado. 

SI NO ES MARGARITA...

Hay muchas maneras de querer, sin decir te quiero.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Amapola, del campo de mi pueblo, enviando un beso.