Estos dos personajes: 'El hombre minúsculo" y "La mujer minúscula" son de los primeros que creé para Instagram.
Siempre se cruzaban ellos, pero nunca sus palabras... hasta que un día me decidí. Pensé que en algún momento tendrían que interactuar y les puse algunos bocadillos con comentarios breves.
En realidad conozco su historia completa—mejor que ellos mismos—, desde el origen hasta el final, aunque todavía no la haya escrito.
Es curioso, pero cuando una se dedica a inventar personajes e historias, se siente un poquito como jugar a ser Dios. En la vida real no se pueden controlar los acontecimientos, pero resulta emocionante descubrir cómo sí es posible hacerlo en la ficción.
Hoy los he recordado y he querido compartirlos con vosotros.
Les tengo un cariño especial y hacía tiempo que no publicaba nada sobre ellos. Y lo que también me sorprende es ese afecto que se les toma a los personajes que se crean; a pesar de sus imperfecciones —que se perciben mucho mejor con el paso del tiempo— o quizá precisamente por eso.
Ojalá os gusten.
Saludos cariñosos.
Ángeles Córdoba Tordesillas
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