Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

29 sept 2026

EL PERDÓN COMO LIBERACIÓN PROPIA

No siento que tenga nada que perdonar ni guardo rencor a nadie. Mantener resentimiento sería seguir amarrada a quien me dañó, y yo elijo la libertad.

​Por eso, cuando alguien me hace daño, simplemente me distancio. Puedo rechazar una acción, pero no me corresponde juzgar a la persona: cada cual actúa según su propia conciencia y en función del momento en el que se encuentre de su proceso evolutivo individual, y yo decido seguir mi camino en paz.


UNIDOS O ATADOS

El amor es un vínculo que une 

el rencor, una soga que ata.

Tú decides. 


Ángeles Córdoba Tordesillas ​© 


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