No siento que tenga nada que perdonar ni guardo rencor a nadie. Mantener resentimiento sería seguir amarrada a quien me dañó, y yo elijo la libertad.
Por eso, cuando alguien me hace daño, simplemente me distancio. Puedo rechazar una acción, pero no me corresponde juzgar a la persona: cada cual actúa según su propia conciencia y en función del momento en el que se encuentre de su proceso evolutivo individual, y yo decido seguir mi camino en paz.
UNIDOS O ATADOS
El amor es un vínculo que une
el rencor, una soga que ata.
Tú decides.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
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