Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

27 sept 2026

MENTIRIJILLAS QUE NOS SABEMOS DE MEMORIA

Es curioso cómo ciertas frases terminan convirtiéndose en mitos colectivos. 

En la película Casablanca, ni en versión original ni doblada, se pronuncia jamás la famosa frase «Tócala otra vez, Sam». Lo que se dijo fue "tócala una vez, Sam".

Ocurre algo muy similar con El Quijote: esa célebre cita de «Ladran, Sancho, señal de que cabalgamos» no figura en ningún capítulo de la obra de Cervantes. Proviene de un poema de Goethe adaptado con los años.

​Ambas frases son puras leyendas urbanas que, a base de repetirse, han cobrado más fuerza y veracidad en la memoria popular que las palabras que realmente se dijeron o escribieron.

​Basándome precisamente en la premisa de la primera —y a sabiendas de que se trata de un mito—, he construido este reel con dos personajes ficticios. Bueno...con tres. 😎


Ángeles Córdoba Tordesillas


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