Al mundo le pasa como a mí: pensamos demasiado.
No hay que darle tantas vueltas a la cabeza...
Hay que pensar menos y vivir más.
Imitemos a los niños que disfrutan intensamente de cada día y de cada momento.
Se es más feliz cuando nos dejamos fluir; como dicen algunos por ahí.
¿Fluimos o qué?
Ángeles Córdoba Tordesillas
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