Dejar de ganarse el amor a pulso,
porque el que se conquista con esfuerzo
no es amor verdadero.
El amor puro se reconoce en el interior,
comprende y acompaña;
no necesita diluirse en el otro
para sentir su presencia.
No hay resistencia,
solo atracción,
magnetismo,
seducción profundamente
espiritual.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
En un mundo en el que
ResponderEliminarcasi todo ya es artificial
solo pido que el amor...
sea verdad.