Desde mi nube y con gafitas

Desde mi nube y con gafitas
Ángeles Córdoba Tordesillas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

12 jun 2017

A MIS AMIGOS

A los amigos que se fueron
sólo les deseo FELICIDAD.

Un día, un año, diez o más,
pudimos caminar juntos,
compartir momentos inolvidables.

Con más o menos entendimiento.
Con mayor o menor unión.
Tal y como somos cada uno:
Especiales, irrepetibles, genuinos.

Y eso es, precisamente, lo maravilloso,
lo magnífico, de la amistad;
aceptar a cada uno como es
y disfrutar, siendo uno mismo.

Algunos hicieron por mí,
mucho más de lo que hice por ellos.
A otros, tuve la satisfacción
de poderlos ayudar.

A muchos, ni los ayudé ni me ayudaron
pero también compartimos buenos ratos.

Y a todos ellos, por igual,
los consideré MIS AMIGOS.
Porque por todos, en mayor o menor medida,
me he sentido querida
y, de cada uno, algo he aprendido.

Hubo quien fue tanto o más que un hermano,
casi mis propias manos,
en situaciones muy difíciles para mi.

Y reí con ellos y lloré con ellos.
Y celebré con muchos,
lo bueno que recibimos.

Sentí la tristeza de las despedidas.
Unas expresadas y otras no.
Dolor por las separaciones.
Unas las entendí y otras no.
Quizá faltaron explicaciones…
o quizá no.

Y finalmente comprendí que,
para no sufrir,
hay que conocer y amar,
las reglas de este juego que es "vivir".
Todo es temporal, hasta la propia vida.

No es saludable aferrarse a nada ni a nadie.
Hay que abrir las manos, tanto para acoger
como para soltar.

La libertad y la amistad no son incompatibles.
Pero el respeto se reparte por igual
entre ambas.

Cada uno decide, si debe marchar o quedarse.
Y siempre es así. Y así está bien.

Hoy quiero agradecerles el paso por la mía y su recuerdo.
Porque realmente significaron tanto…
Tanto… que sería imposible expresarlo
en unos pocos párrafos.

Vivos aún... o ya no,
a cada uno de ellos,
lo sigo llevando en mi corazón.

Porque los amigos que se fueron,
como los que permanecen conmigo,
siempre serán: MIS AMIGOS

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Un millón de amigos-Roberto Carlos

10 jun 2017

SÍNTESIS DE VITAMINAS

Dime si hay algún rincón en tu corazón, 
por muy pequeño que sea,
donde llegue a penetrar algún rayo de sol.

Ando baja de vitamina D.
Por lo demás… estoy bien en él.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

Tchaikovsky - Valse Sentimentale

3 jun 2017

SOLAMENTE MÚSICA

¿Para qué pronunciar palabras... si la música las calla?

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Albinoni - Oboe Concerto #2 in D Minor Op. 9

SI ESTÁS TÚ

Si estás tú,
el día es más luminoso.
La noche, más misteriosa.

Si tú estás,
las dudas se desvanecen.
Y la magia sucede.

Por eso me gusta
que estés.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Giovanni Marradi - Always

2 jun 2017

CUANDO LA VIDA SE VA LEJOS

A veces la vida se va tan lejos…

Sin decir palabra, sin despedida,
sin adioses dolorosos,
en silencio.

A veces, una se da cuenta
de que pasea sólo su sombra
sobre el suelo de su casa.

Que arrastra el cuerpo, como puede,
porque el alma cansada
ha dejado que la vida se vaya.

Ha dejado marchar las ganas,
la alegría, la sonrisa de la cara,
el sosiego del rostro maduro,
cruzado de líneas y surcos.

Sólo divisa, delante,
un abismo hacia la nada.

Se piensa en los hijos…
y entonces se desea que vuelva
que te abrace y abrazarla.
Y rogarle que se quede,
que te acompañe en la aventura
de caminar hacia el mañana.

Y ella regresa, esperanzada,
deseando volver a ser amada.

Y te mira de soslayo,
con ojitos traviesos…
Y te la comes a besos.

Pero qué duro se hace,
a ratos largos, desolados momentos,
cuando la vida... se va lejos.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©

Picasso

AMADO MÍO

Supongo que el amor verdadero podría detener el tiempo.
Y a la misma muerte, para evitar que ataque.
Porque su canto es melódico y amansa a las fieras.
Más allá de cualquier duda razonable.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Rita Hayworth-Amado mío

1 jun 2017

A MARILYN M.

Rosa.
Mujer rosa sin vida rosa.
Cándida y rosa sonrisa.
De besos de brisa.
Vestida de dolor.
Rosa, del color de la flor.
Y como ella,
cayeron sus pétalos
y dejaron en el aire
el rastro de su aroma
rosa.

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Hoy, aniversario de su nacimiento.