“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a
Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.
Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.
Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.
28 jul 2017
SE PUEDE ESCRIBIR MÁS CLARO PERO NO MÁS ALTO
Nos distanciamos.
Nos distanciamos.
Nos
dis
tan
cia
mos.
Pero el corazón, impertinente,
manda
con sus severos latidos.
Y el aire canta,
insistente,
esa dulce canción,
obedeciendo
a un sentimiento,
quizá
compartido.
Y…
¡tachán!
Todo se resolvió felizmente
con un poema incongruente
e inesperado.
Como éste.
O eso deseo.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
27 jul 2017
DE CIERTO SENTIMIENTO
un sentimiento de amor?
¿Nada o todo?
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
26 jul 2017
UNA NUEVA LUNA
Se llevó la claridad
de sus pétalos
en diversos versos.
Para construir
un poema
lunático
con aroma de flor.
No supe jugar sin su luz.
Ni conjugar sus verbos a latidos.
Pedí al cielo que pariera
una nueva.
Y accedió.
Veintiocho días después…
nació.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
25 jul 2017
SIN SER MORTADELO
No es una ilusión generada por la mente, degenerada.
No es personaje de ficción, como Mortadelo.
Y sin embargo puede vestirse de tantos modos originales como él.
Tal vez no llegues nunca a reconocerlo.
Y a pesar de que incluso pase desapercibido para la mayoría,
a veces hasta se disfraza de ángel… con gafitas.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
CÁLLAME
24 jul 2017
BÁLSAMO DIVINO
las heridas del alma.
Provoca sonrisas.
Arranca lágrimas.
Dibuja la bondad
en el corazón humano.
Y amansa a la fiera
del rencor que guarda
en sus entrañas.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©

