Valores como la integridad, la lealtad y la honestidad son un regalo que una persona se hace a sí misma, y que no precisan agradecimiento ni siquiera ser reconocidos por los demás.
Sencillamente, hay personas que deciden caminar su vida con la claridad de una conciencia despierta, independientemente de las acciones y reacciones ajenas.
Felicito a las personas que poseen y mantienen con consistencia a lo largo de su vida estos maravillosos valores pues, a mi modo de ver (a través de mis gafitas 😎), son los que las hacen tremendamente valiosas.
Ángeles Córdoba Tordesillas ©
Yo creo que no se puede -ni seguramente se deba- desentenderse de las reacciones que provocan nuestras acciones, otra cosa es que permitamos que modifiquen nuestra manera de proceder, eso ya no.
ResponderEliminarNo, por supuesto, no debemos desentendernos de las reacciones que provoquen nuestras acciones. Sin embargo, podemos conservar nuestros valores independientemente de las acciones que los demás ejerzan sobre nosotros. No estaría sencilla pero hay que vivir de acuerdo a la propia conciencia. Muchísimas gracias por este comentario, y lamento no haberlo leído antes. He retomado la actividad de este blog hace poco tiempo y no me avisa ahora de los comentarios. Intentaré estar más pendiente para poder responderlos todos. Un saludo..
EliminarSi -tal como dice Ängeles desde su nube- si tus acciones están inspiradas en la integridad, la lealtad y la honestidad y con ellas caminas la vida, difícilmente vayas a provocar reacciones ajenas inconvenientes, siempre que el otro comparta los mismos valores.-
ResponderEliminarMuchísimas gracias por este comentario, Fernando. Qué alegría estar de acuerdo en algo tan importante. Te pido disculpas por no haber respondido antes, hasta ahora no lo he leído. Un saludo.
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