Desde mi nube y con gafitas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

14 feb 2015

EL AMOR HAMBRIENTO

Amor, abre la boca:

Ésta por mamá, ésta por papá, ésta por Obama.
Otra por el Papa Francisco.
Ésta, por el que lee esto…

Y el Amor, abrió su boca
de corazón infantil,
comió, tragó, digirió…
por ti, por mí, por todos.

Siempre hambriento,
cual lobo feroz,
nunca se sacia,
quiere más…
necesita más, para seguir creciendo.

¡Ay, este amorcito… qué bien “me” come!

Ángeles Córdoba Tordesillas ©


Fotografía propiedad de su autor. 

12 comentarios:

  1. Y lo mal que lleva las dietas... ¡El pobre!

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    1. Muy mal, Francisco. Es de comer cada pocas horas... horario de bebé.
      Así que, más nos vale mimarlo mucho. Nada de dietas.
      Gracias por el afecto con que alimentas el mío.

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  2. Eres una pasada, Angel. Eres todo amor. Y encima escribes de maravilla...Feliz día
    Besitos

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    1. ¡Pero qué boca más grande tiene tu corazón, Susana y qué bien alimentado lo tienes! Feliz vida, amiga. Gracias por tus halagos.

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    2. Completamente de acuerdo, Susana. Te salió del alma y desde la mía te aplaudo.

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    3. Te doy las gracias, Francisco, por este halagador comentario... desde mi alma.

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  3. Si , por mucho que lo negemos así es el amor siempre quiere mas

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    1. Pues habrá que seguir alimentándolo, Jesús. Gracias por entrar a esta nube pequeña y orgánica.

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  4. Claro, te come muy bien porque le das cosas ricas. Yo diría, al leer el poema, que eres el ángel del amor. Nadie lo escribiría tan bello.

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    1. Muchas gracias, Manolo. Sé que es mi amor el que lo ha escrito y que me llamo Ángel. Perdona, espera a que ponga el babero a este amorcito que come, para que no se manche. Un abrazo.

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  5. Fátima Reyes García.19 de febrero de 2015, 23:40

    El amor es insaciable, amiga

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