Desde mi nube y con gafitas

“Érase una vez un Ángel que del Cielo quiso bajar a la Tierra para experimentar lo que era ser humano. Adoptó la forma de mujer. Sólo bajó con lo puesto… unas preciosas gafitas que Dios le había regalado y una nube pequeña, desde donde miraba cada día todo lo que sucedía entre el Cielo y la Tierra. Sólo a través de esas gafitas podía ver nítidamente el mundo y a las personas que vivían en él. Sin ellas se sentía desorientada, perdida, pues todo se volvía invisible e incluso ella misma, ya que ni siquiera podía percibir su propio cuerpo. Esta historia está contada por ese ángel que, a través de la narración de sus peculiares observaciones, intenta representar el mundo que ve.”

Un día agarré mi media nube y mis gafitas (esas que Dios me ha dado) y fui a vivir a un lugar indeterminado entre la metáfora y el surrealismo. Desde entonces, estoy pagando la hipoteca con poemas, cuentos, relatos, novelas, dibujos, pinturas, fotografías… ¡canela fina! y otras especias.

Poco a poco o mucho a mucho, dependiendo del día, estado de ánimo y condiciones atmosféricas, suministraré género del bueno, fabricado a mano, con amor, humor y pasión.

Porque te quiero. Porque todo lo que hago es pensando en ti y con el corazón… de la única forma que sé vivir. Y estoy en ello, dispuesta a seguir haciéndolo con muchas ganas, para que tú lo puedas disfrutar. Ojalá sea así.

23 feb 2015

UN INSTANTE FUGAZ

Ya pasó el tiempo de luchar.
Fueron muchas guerras seguidas,
sin ganar una sola batalla.

Y de repente,
todo lo que había que lograr
era mantenerse viva ese día.
Sin ambicionar nada más.
Seguir respirando,
para seguir sintiendo.

Ya no queda tiempo
como para perderlo, me dije,
sólo para vivirlo, intensamente.
Para disfrutar el regalo
del aliento.

Hay tanta belleza en un instante
fugaz…

Todo por lo que había luchado
y había perdido
cobró otro sentido.
Sí, la única meta era
respirar cada día.

Un largo camino
de aprendizaje
y pasión por la existencia.
Todo está bien
si bien está.

Y cuando menos lo esperas,
tal vez, en la recta final,
llega el amor y te sorprende,
hablándote de construir,
sobre las ruinas de tu ciudad.

Ángel C. T. © 


Dibujo hecho con estas gafitas que Dios me ha dado. 

2 comentarios:

  1. Aunque todo él me ha gustado, me quedo con estas palabras: "Todo está bien si bien está".
    Y a la mujer bellamente dibujada le diría: "Ponte poco a poco de pie, agárrate a ese árbol y respira.... respira profundamente y sigue adelante".

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  2. Y la mujer escuchó el mensaje, respiró profundamente, y continuó adelante... El camino es muy bello. Y todo sigue bien, si bien está.
    Gracias, amiga.

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